
El Gobierno de Chile, liderado por el presidente José Antonio Kast, ha decidido retirar del Congreso el proyecto de negociación colectiva multinivel, conocido como negociación ramal, una de las iniciativas laborales más significativas de la administración anterior. Esta decisión se tomó utilizando una facultad presidencial que permite al Ejecutivo retirar proyectos que aún no han sido votados en su primer trámite constitucional.
La negociación colectiva multinivel, también llamada negociación ramal o sectorial, es un sistema que permite a trabajadores y empleadores de un mismo sector económico establecer estándares mínimos en materia laboral. Según la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), este modelo es común en países desarrollados y tiene como objetivo fijar pisos mínimos salariales y condiciones laborales generales. A diferencia de la negociación tradicional, que establece sueldos específicos, la negociación ramal define bases comunes que pueden ser complementadas a nivel de empresa.
El proyecto retirado proponía modificar el Código del Trabajo para implementar un sistema estructurado en tres niveles. El primer nivel, de carácter sectorial, buscaba establecer normas generales aplicables a toda una actividad económica. El segundo nivel intermedio contemplaba acuerdos marco en contextos específicos, como grandes proyectos o cadenas productivas, facilitando la coordinación entre empresas principales y contratistas. Finalmente, el nivel de empresa se mantenía como la instancia clave para ajustar condiciones particulares según la realidad de cada organización.
Además, la iniciativa incluía la creación de Consejos Sectoriales Laborales y comisiones subsectoriales, compuestas por representantes de trabajadores y empleadores, con el fin de promover el diálogo social. También se contemplaban incentivos para la participación empresarial, como beneficios relacionados con el acceso a políticas estatales y mejoras en créditos tributarios vinculados a la inversión en investigación y desarrollo.
El presidente Kast justificó la decisión al afirmar que responde a las prioridades económicas actuales del país, señalando que “¿La negociación ramal es urgente hoy día? Nosotros creemos que no”. El mandatario enfatizó que el enfoque debe estar en la reactivación económica, la generación de empleo y el impulso a la inversión, en un contexto que describió como de estancamiento. Kast instó al Congreso a acelerar la tramitación de iniciativas económicas y a la oposición a adoptar una actitud “constructiva”, asegurando que el Ejecutivo no eliminará beneficios sociales.
Con esta decisión, el debate sobre la negociación ramal queda postergado, en un escenario marcado por urgencias económicas y diferencias políticas sobre el rumbo de las reformas laborales en el país.