Al menos 17 personas han perdido la vida en Irán debido a una serie de bombardeos coordinados por Estados Unidos e Israel, que impactaron diversas localidades del país.
Este lunes, se registraron 13 muertes en un ataque aéreo que destruyó dos viviendas en la ciudad de Ghal’eh Mir, situada en el distrito de Baharestan. El gobernador de la región ha indicado que las autoridades están llevando a cabo operaciones de rescate para encontrar a posibles sobrevivientes atrapados entre los escombros.
Además, la agencia de noticias Mehr reportó un ataque en zonas residenciales del este de Teherán, que dejó un saldo de cuatro muertos y siete heridos. Este bombardeo causó la destrucción de tres viviendas y daños severos en aproximadamente 50 edificios en la zona.
La ofensiva también afectó a la Universidad Sharif, donde se destruyeron instalaciones energéticas, lo que provocó un apagón en el noreste de la capital. La agencia Tasnim ha documentado daños en la mezquita universitaria, mostrando imágenes de techos colapsados y cristales rotos en su interior.
Desde el inicio de la guerra, el gobierno de Teherán ha denunciado que más de 30 universidades y centros de educación superior han sido atacados directamente por fuerzas israelíes y estadounidenses, resultando en la muerte de 60 estudiantes y cinco profesores. Sin embargo, las autoridades iraníes no han proporcionado un balance oficial de víctimas desde la primera semana de la ofensiva, cuando se reportaron 1.230 muertes. Por su parte, la ONG HRANA ha documentado más de 3.400 fallecidos en el conflicto.
En un contexto de creciente tensión, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó el domingo con desatar “el infierno” en Irán si el país no cumple con el ultimátum que se le ha impuesto para desbloquear el estrecho de Ormuz.

