El apagón de internet en Irán alcanza su día 50, afectando gravemente a millones de ciudadanos y a la economía digital del país.
Desde el 28 de febrero, cuando comenzaron las restricciones debido a la guerra con Israel y Estados Unidos, Irán ha estado prácticamente desconectado del internet global. Este corte, que se ha prolongado por 1.176 horas, ha dejado a la conectividad en un alarmante 2% de los niveles habituales, según el observatorio independiente NetBlocks. La situación ha sido calificada como “sin precedentes para una sociedad conectada“, y ha tenido un impacto negativo en los derechos humanos y en los medios de vida de la mayoría de los iraníes.
En las calles de Teherán, aunque el tráfico y los comercios comienzan a reabrir tras semanas de bombardeos, persiste un silencio digital que se siente en la vida cotidiana. Los ciudadanos enfrentan dificultades para acceder a plataformas populares como Instagram, X y WhatsApp, lo que ha llevado a muchos negocios online a una paralización casi total. A pesar de esto, las embajadas iraníes continúan activas en redes sociales, incluso publicando mensajes irónicos dirigidos al presidente estadounidense, Donald Trump.
Leila, una traductora de 33 años, describe la situación como “aislante“, ya que ha tenido que reducir sus comunicaciones con sus padres en Canadá a breves llamadas telefónicas, en lugar de las videollamadas diarias a las que estaba acostumbrada. “Es como estar aislada“, comenta, reflejando el sentimiento de muchos iraníes que se ven imposibilitados de comunicarse con sus seres queridos en el extranjero.
El impacto económico del apagón es significativo. El ministro de Comunicaciones, Sattar Hashemi, ha estimado que las pérdidas diarias en el sector digital ascienden a 5.000 millones de riales (más de 3.300 millones de dólares), lo que se traduce en un total de 50.000 millones de riales (33.300 millones de dólares) en la economía nacional. Mohamad, un vendedor de café en Instagram, ha visto caer sus ventas en un 70% desde el inicio del apagón, lo que pone en riesgo su negocio y el de muchos otros que dependen de internet para operar.
Expertos advierten que la desconexión prolongada podría llevar al cierre irreversible de muchas empresas, ya que la resistencia de los negocios online es limitada, con un promedio de 20 días antes de que se vean obligados a cerrar. Qader Bastani Tabrizi, investigador, señala que el internet no solo es una herramienta mediática, sino que está intrínsecamente ligado a la vida diaria, al trabajo y a las relaciones personales, lo que sugiere que las consecuencias del apagón van más allá de lo económico.
Las autoridades iraníes defienden el corte de internet como una medida de seguridad nacional. La portavoz del Gobierno, Fatemeh Mohajerani, ha indicado que la restauración del acceso dependerá de la evaluación de los organismos de seguridad, aunque ha reconocido el impacto negativo en los negocios. Por su parte, el parlamentario Fazlolá Ranjbar ha afirmado que restablecer el acceso a internet “no está en el interés del país” en las circunstancias actuales.

