Un caza estadounidense se estrelló en Irán, lo que ha desatado una intensa búsqueda por parte de Estados Unidos para localizar a uno de sus pilotos, mientras las hostilidades en la región continúan.
Este sábado, la atención se centra en la búsqueda de un aviador estadounidense tras el accidente de un caza en el suroeste de Irán. Según informes, el ejército iraní derribó un F-15E, y uno de los dos pilotos logró eyectarse y fue rescatado por fuerzas especiales, mientras que el destino del segundo piloto sigue siendo incierto. Medios estadounidenses han confirmado que el único piloto rescatado se encuentra a salvo.
El ejército iraní también reportó haber alcanzado otro avión estadounidense, un A-10 Thunderbolt II, que se estrelló en el Golfo. La Casa Blanca, tras un periodo de silencio, comunicó que el presidente Donald Trump ha sido informado sobre la situación, aunque en una entrevista con NBC, Trump afirmó que este incidente no alterará las negociaciones con Irán en el contexto de la guerra que comenzó el 28 de febrero con una ofensiva de Estados Unidos e Israel.
Desde el inicio del conflicto, que ha resultado en miles de muertes, principalmente en Irán y Líbano, no se ha reportado la muerte o captura de soldados estadounidenses en territorio iraní, aunque 13 han fallecido en Kuwait, Arabia Saudita e Irak. Las hostilidades han intensificado la tensión en la región, con bombardeos recientes a instalaciones petroquímicas y nucleares en Irán.
El F-15E fue derribado por un sistema de defensa antiaérea de los Guardianes de la Revolución, según un portavoz militar iraní. La cadena estatal iraní ha difundido imágenes de los restos del avión y ha ofrecido una “recompensa generosa” a quien proporcione información sobre el piloto desaparecido. Houston Cantwell, ex piloto de la Fuerza Aérea estadounidense, comentó que en situaciones como esta, las fuerzas especiales están preparadas para rescatar a los pilotos, pero no realizarán misiones suicidas.
Mientras tanto, los ataques aéreos en Irán han aumentado, con reportes de bombardeos en la planta petroquímica de Mahshahr, donde cinco personas resultaron heridas, y en la central nuclear de Bushehr, donde un agente de seguridad perdió la vida. Además, se han registrado explosiones en el norte de Teherán, aunque no se ha determinado su origen. Los medios iraníes también informan sobre ataques a una cementera en Bandar Khamir y a un puesto fronterizo con Irak, aunque la actividad en la cementera no se vio interrumpida.

