El Ejército de Estados Unidos está intensificando la adquisición de proyectiles explosivos de proximidad para aviación XM1225 (APEX) con el fin de mejorar la capacidad antidrones de sus helicópteros de ataque AH-64 Apache. Esta medida responde al aumento de la utilización de drones en conflictos modernos, donde estas aeronaves no tripuladas representan una amenaza creciente, según informa The War Zone.
Los nuevos proyectiles de 30 mm están diseñados para ser disparados desde el cañón M230 del Apache, ofreciendo una alternativa más económica y accesible en comparación con otros sistemas de defensa aérea. A diferencia de la munición convencional, que explota al impactar, el APEX detona al acercarse a su objetivo, liberando una nube de metralla que resulta más efectiva para neutralizar drones pequeños y ágiles, lo que es crucial dado que impactar directamente a estos blancos puede ser complicado.
La demanda de estos proyectiles ha llevado al Ejército a solicitar a su fabricante, Northrop Grumman, un aumento significativo en la producción. Inicialmente, se contaba con aproximadamente 600 proyectiles, pero la empresa ha incrementado su fabricación mensual a 1,000 unidades, con la posibilidad de quintuplicar esa cifra en el futuro.
Además de su función principal contra drones, los proyectiles APEX pueden ser utilizados contra objetivos terrestres, como personal expuesto, vehículos blindados ligeros y embarcaciones pequeñas, lo que amplía su versatilidad en el campo de batalla sin necesidad de modificar el sistema de armas o el control de tiro del Apache.
Las pruebas realizadas en diciembre de 2025 en el campo de pruebas de Yuma confirmaron la efectividad de esta munición en enfrentamientos aire-aire contra drones a diversas distancias. Con estos avances, el Ejército de Estados Unidos busca consolidar al Apache como una herramienta más precisa y letal, adaptada a las amenazas contemporáneas.

