Febrero ha llegado y con él, las aplicaciones de citas experimentan un notable aumento en su uso, especialmente en la semana previa al Día de San Valentín. Según datos de Tinder, el año pasado se registraron 2,1 millones de mensajes diarios adicionales en este periodo, y el 14 de febrero se contabilizaron 3,6 millones de “Likes” extra y 78 millones de swipes adicionales. Por su parte, Bumble, otra de las aplicaciones más populares en Chile, también reportó un incremento significativo en sus descargas, con un 72% de sus usuarios buscando relaciones a largo plazo.
Sin embargo, este aumento en la actividad de las aplicaciones de citas también ha atraído la atención de cibercriminales, quienes ven en el tráfico masivo un escenario propicio para llevar a cabo fraudes. Empresas como Bumble y Match Group, que es propietaria de Tinder, han reconocido haber sufrido incidentes de seguridad recientes, donde hackers afirmaron haber accedido a millones de registros de usuarios.
Fernando Lagos, CEO de NIVEL4, advierte sobre la creciente dificultad para distinguir entre perfiles reales y falsos, gracias a los avances en Inteligencia Artificial. Esta tecnología permite a los estafadores crear perfiles falsos que son cada vez más sofisticados y creíbles. Según Lagos, la estrategia de estos criminales consiste en ganar la confianza de las víctimas y luego presentar una “historia de urgencia” que les presiona a entregar dinero o información personal. “Hoy a la foto falsa se suma la inteligencia Artificial, lo que hace que los engaños sean más sofisticados y creíbles”, explica Lagos.
Los estafadores suelen utilizar datos robados de filtraciones masivas disponibles en internet o información que las personas comparten sin darse cuenta en redes sociales. Para protegerse de estos fraudes, Lagos sugiere varias medidas: realizar búsquedas inversas de imágenes para verificar la autenticidad de las fotos, desconfiar de solicitudes de dinero o tarjetas, y estar alerta ante cuentas que parecen nuevas o inactivas. También es recomendable no compartir información personal sensible, como direcciones o datos bancarios, y activar la autenticación de dos factores en las cuentas de las aplicaciones de citas.
Con el aumento de usuarios en estas plataformas, la seguridad se convierte en una prioridad, y es fundamental que los usuarios sean conscientes de los riesgos asociados a las interacciones en línea.

