Nuevos geoglifos en la Pampa de Nazca revelan sorprendentes figuras y rituales de la civilización Nazca, duplicando el número de elementos conocidos en la zona.
Un estudio reciente ha revelado la existencia de 303 nuevos geoglifos en la Pampa de Nazca, Perú, lo que representa una duplicación del número de elementos de este tipo previamente confirmados en la región. Esta investigación, que se llevó a cabo durante un periodo de seis meses, fue respaldada por el uso de inteligencia artificial (IA). Los resultados de este trabajo conjunto entre la Universidad de Yamagata, ubicada en Japón, e IBM Research, fueron publicados en la revista científica Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS).
Los nuevos geoglifos descubiertos incluyen una variedad de representaciones, tales como humanoides abstractos, figuras de “cabezas decapitadas”, animales domésticos, peces, aves, gatos, así como una posible “escena ceremonial” que muestra interacciones entre humanos y animales. Entre las figuras más inusuales se encuentra una representación de una “ballena asesina” que mide 22 metros de largo y sostiene un cuchillo, lo que ha llamado la atención de los investigadores.
El estudio proporciona información valiosa sobre el propósito de estas estructuras. Los geoglifos de gran tamaño, que son predominantemente lineales, representan en su mayoría animales salvajes y están organizados a lo largo de una compleja red de geoglifos que son tanto lineales como trapezoidales. Según un comunicado emitido por la Universidad de Yamagata, los expertos sugieren que estos geoglifos podrían haber sido utilizados para actividades rituales a nivel comunitario.
Por otro lado, los geoglifos más pequeños, que presentan un relieve, muestran motivos relacionados con los humanos, incluyendo humanoides y camélidos domesticados. Estos geoglifos suelen encontrarse a una distancia que permite su visualización desde los senderos sinuosos de la zona, lo que sugiere que eran observados por individuos o pequeños grupos.
Los investigadores concluyen que, mientras que los geoglifos figurativos de tipo lineal fueron creados con fines ceremoniales que involucraban a la comunidad, los geoglifos de tipo relieve tenían un propósito más comunicativo, actuando como “vallas publicitarias” visibles desde los senderos, con el objetivo de compartir información sobre actividades humanas, especialmente aquellas relacionadas con animales domésticos y las representaciones de cabezas decapitadas.
Se estima que estas antiguas obras de arte fueron creadas entre el 200 a.C. y el 500 d.C. por miembros de la civilización preincaica conocida como Nazca (o Nasca). Para su elaboración, los nazcas retiraron las capas superiores de guijarros teñidos de rojo que cubrían la superficie del desierto, lo que permitió revelar secciones de suelo de un color más claro, formando así una amplia variedad de figuras en diferentes formas y tamaños.

