
Seis científicas argentinas recibirán esta tarde un reconocimiento que celebra su aporte al conocimiento y capacidad de transformar la realidad: el Premio L’Oréal-UNESCO “Por las Mujeres en Ciencia”. En la sede del CONICET, en Buenos Aires, se revelarán los nombres de las ganadoras de la 18° edición argentina de este galardón, que destaca el liderazgo y el compromiso de las investigadoras en un ámbito que exige constancia y excelencia. Este prestigioso premio, impulsado por la Fundación L’Oréal en colaboración con UNESCO y CONICET, honra la contribución de las mujeres a la ciencia, y este año pone énfasis en las ciencias de la materia. La ceremonia reafirma el compromiso de promover la igualdad de oportunidades en la comunidad científica y visibilizar los logros de quienes expanden fronteras desde Argentina hacia el mundo. La premiación se llevará a cabo a las 16:00 horas en el Centro Cultural Ciencia (C3), situado en Godoy Cruz 2270, y la transmisión en vivo podrá verse a través de Infobae.
Desde su inicio, el galardón ha reconocido a 72 mujeres que representan diversas regiones de Argentina, incluyendo a las homenajeadas en la presente edición. Desde 2017, la cantidad de premiadas locales se amplió de 4 a 6. Este año, 115 proyectos vinculados a materiales compitieron por el honor, lo que demuestra la vitalidad y el talento del científico femenino en el país. El grupo ha destacado, desde hace más de dos décadas, su compromiso por impulsar una belleza inclusiva, estableciendo cuatro ejes prioritarios: sustentabilidad, diversidad, aceleración digital y desarrollo de talentos. En respuesta al segundo eje, se busca activamente la equidad de género y empoderar a las mujeres para que superen barreras y contribuyan a la solución de grandes retos globales.
A nivel internacional, L’Oréal-UNESCO constituye una iniciativa global que reconoce las contribuciones científicas. Lanzado en 1998, el programa ha sido un pilar en la promoción de la ciencia. Su objetivo es despertar vocaciones entre niñas, apoyar a jóvenes y recompensar la excelencia en campos donde deberían estar mucho más presentes, como son las áreas de Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemática (STEM, por sus siglas en inglés). Al hacerlo, se combate el llamado efecto Matilda, un fenómeno donde las contribuciones de las mujeres en la ciencia son a menudo desestimadas o atribuidas a colegas masculinos. A través de cada edición anual, el premio ha logrado un importante alcance, distinguiendo a 4,400 científicas en todo el mundo, incluidas premios Nobel como Katalin Karikó, Christiane Nüsslein-Volhard y Emmanuelle Charpentier. La entrega se realiza alternativamente en las áreas de Ciencias de la Vida, Físicas, Matemáticas e Informática, abarcando tanto la investigación básica como las aplicaciones prácticas. Las seleccionadas presentan trabajos excepcionales que tienen el potencial de impactar positivamente en la sociedad. Además del reconocimiento, el premio impulsa la visibilidad de las científicas, brindando un valioso impulso a sus carreras y abriendo nuevas oportunidades profesionales.
En términos de impacto, una encuesta reciente realizada entre las galardonadas demostró que el 97% de ellas continúa en el ámbito científico, y un alto porcentaje planea mantener su carrera en el futuro. Además, el 81% afirmó que el premio les abrió puertas profesionales adicionales. A pesar de los avances en la participación de mujeres en la ciencia, persisten desigualdades: solo el 33% de los investigadores en el mundo son mujeres, y menos del 4% de los científicos, según un informe de UNESCO. Esta cifra ha crecido desde el primer relevamiento en los años ‘90, cuando las mujeres representaban el 25%, y en 2014 ascendió al 30%. El impacto del premio es innegable, ya que el 95% de las 3,000 encuestadas reportaron que les brindó una mayor visibilidad y fue un factor relevante en su desarrollo profesional.
En 2024, Argentina, siendo el país que más laureadas ha reconocido en Latinoamérica, también reafirmará su compromiso de seguir trabajando para que el futuro sea una realidad palpable y no una meta distante. Desde su inicio en 1998, se ha forjado un legado de empoderamiento global. Como se mencionó, han sido distinguidas 132 laureadas internacionalmente en 140 países. Este reconocimiento monumental ha visto a siete mujeres alcanzar el máximo honor, ayudando a incrementar la representación femenina y actuando como un catalizador crucial para que muchas rompan el techo de cristal, aunque aún enfrentan numerosas dificultades para avanzar en sus carreras científicas. Solo una cuarta parte de los altos cargos científicos están ocupados por mujeres, y desde la creación de los premios en 1901, apenas 25 han sido honradas con este reconocimiento. Entre las figuras ilustres que han surgido se encuentran Nüsslein-Volhard, Charpentier, así como Ada Yonath, Elizabeth H. Blackburn, Jennifer A. Doudna y Anne L’Huillier, cuyos descubrimientos han redefinido el campo y han abierto nuevos caminos para futuras generaciones a lo largo de los años.
Las laureadas de este año en la categoría de Rising Talent son: 2003 – Mariana Weissman en Ciencias Físicas y Computer Physics; 2009 – Belén Elgoyhen en Ciencias de la Vida y Neuroscience; Cecilia Bouzat en Bioquímica, Biofísica y Ciencias de la Salud; 2016 – Andrea Gamarnik en Biología Molecular; 2017 – Julia Etulain en Hematología Médica; 2018 – Amy Austin en Ciencias Naturales y Ciencias Ambientales; 2019 – Karen Hallberg en Materias Condensadas; María Molina en Química; 2021 – Alicia Dickenstein en Matemáticas; y 2022 – Florencia Cayr.