
Conciliar el sueño se ha transformado en un reto cotidiano para millones de personas. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), cerca de uno de cada siete adultos enfrenta dificultades para quedarse dormido, y casi cinco de cada diez padecen problemas para mantener el sueño durante la noche. En este contexto, la búsqueda de alternativas naturales para dormir mejor ha cobrado relevancia, y los alimentos ricos en melatonina son recomendados por dietistas como una opción prometedora. Como informa Delish, especialistas en nutrición han identificado que, al incorporarse a la dieta, estos alimentos pueden favorecer la calidad del sueño de manera natural. La melatonina, conocida como la “hormona del sueño”, desempeña un papel esencial en la regulación del ciclo circadiano. Esta sustancia es producida por el cerebro y su liberación se incrementa al anochecer, lo que genera una sensación de cansancio y prepara al organismo para el descanso. La dietista-nutricionista de la Academia de Nutrición y Dietética de EE. UU., Lauren Manaker, explica que “indica al cuerpo que es hora de relajarse y prepararse para dormir”, y señala la diferencia entre la melatonina que se aporta a través de la alimentación y la que se consume en forma de suplemento, siendo que el mínimo recomendado es de 1 miligramo al día de forma natural, mientras que los suplementos suelen contener dosis de hasta 10 miligramos, superando ampliamente la cantidad fisiológica diaria.
Para quienes desean obtener beneficios a través de la alimentación, Lorenz recomienda incorporar estos alimentos a la rutina nocturna. A continuación, se presenta una lista de siete opciones destacadas que son especialmente ricas en melatonina, según una revisión publicada en 2024:
1. Pistachos: Los pistachos encabezan la lista con aproximadamente 233.000 nanogramos de melatonina por gramo de peso seco, siendo el fruto seco con mayor concentración. Un estudio clínico reciente realizado en personas sanas comprobó que la ingesta regular de pistachos mejoró la calidad del sueño, atribuyéndose este beneficio a su alta concentración de melatonina, así como a la presencia de magnesio y vitamina B6, nutrientes esenciales para la síntesis de la hormona.
2. Cerezas: Las cerezas ácidas destacan por su elevado contenido de melatonina; un vaso de 237 mililitros de jugo concentrado de cereza aporta 1,08 miligramos de la hormona. Un meta-análisis sistemático concluyó que las cerezas ácidas mejoran y prolongan la duración del sueño, respaldando su uso como alimento funcional nocturno.
3. Nueces: Las nueces contienen 3,6 miligramos de melatonina por gramo. Un artículo científico resalta que el consumo de nueces puede ayudar a incrementar los niveles de melatonina y, además, aportan compuestos antioxidantes beneficiosos para la salud.
4. Leche: La leche de vaca, tradicionalmente apreciada por sus propiedades para conciliar el sueño, contiene alrededor de 14,45 picogramos de melatonina por mililitro y es una fuente de triptófano, un aminoácido que favorece la producción de melatonina. Investigaciones recientes evalúan los productos lácteos fortificados como oportunidades dentro de la dieta láctea.
5. Uvas: Las uvas presentan un contenido de melatonina que varía entre 0,28 y 3,9 miligramos, dependiendo de la variedad y las condiciones ambientales. Se confirma que tanto las uvas frescas como sus derivados, especialmente la piel, aportan beneficios dietéticos que podrían respaldar el ritmo circadiano.
6. Kiwi: El kiwi contiene 1,2 miligramos de melatonina y precursores de serotonina. Un estudio realizado en 2022 recogió evidencia clínica que sugiere que el consumo de kiwi puede mejorar significativamente la calidad del sueño en adultos, convirtiéndolo en una opción sencilla y natural para consumir antes de acostarse.
7. Hongos: Los hongos comestibles, como el champiñón blanco común (Agaricus bisporus), contienen entre 4.300 y 6.400 nanogramos de melatonina. Un estudio actualiza el potencial de estos vegetales como estrategias alimentarias para mejorar el descanso.
Estos alimentos, avalados por investigaciones recientes, pueden potenciar la producción endógena de melatonina y mejorar la calidad del sueño. Sin embargo, la variabilidad de las recomendaciones científicas citadas señala que los niveles pueden variar considerablemente según la especie y el entorno de cultivo o cría. Por este motivo, las cifras deben considerarse aproximadas y sujetas a fluctuaciones. Incorporar estos alimentos de manera diaria puede ayudar a establecer un patrón de sueño más estable y duradero, sin necesidad de recurrir a suplementos externos.