Un incidente en la ceremonia de los BAFTA ha puesto de relieve el síndrome de Tourette, tras un comentario inapropiado de John Davidson, un activista escocés que vive con esta condición.
Durante la premiación, Davidson, conocido por su trabajo en documentales de la BBC, gritó un insulto con connotaciones raciales, lo que sorprendió a los asistentes. El presentador del evento, Alan Cumming, se vio obligado a disculparse, señalando que el comportamiento de Davidson podría ser parte de cómo se manifiesta el síndrome de Tourette en algunas personas. Davidson es el protagonista de una película que explora su experiencia con este trastorno, que a menudo es malinterpretado.
El síndrome de Gilles de la Tourette es un trastorno neurológico crónico que generalmente se manifiesta en la infancia o adolescencia, caracterizándose por tics motores y vocales involuntarios. Según la Asociación Americana del Tourette (TAA), estos tics pueden variar en tipo, intensidad y duración. Para que se realice un diagnóstico, es necesario que los tics persistan por más de un año y que se inicien antes de los 18 años. El diagnóstico es clínico, lo que significa que no hay pruebas de laboratorio que lo confirmen, sino que se basa en la observación de los síntomas y antecedentes familiares.
La causa del síndrome de Tourette no está completamente clara, pero se cree que es el resultado de una combinación de factores genéticos y neurológicos. Se ha observado que las personas con este trastorno pueden tener anomalías en los circuitos cerebrales y neurotransmisores que afectan el control de los movimientos y sonidos. Además, es común que quienes padecen Tourette presenten comorbilidades como el trastorno por déficit de atención e hiperactividad (TDAH) y el trastorno obsesivo-compulsivo (TOC).
Aunque actualmente no existe una cura para el síndrome de Tourette, hay tratamientos y terapias que pueden ayudar a manejar los síntomas, dependiendo de su gravedad. En muchos casos, los tics tienden a disminuir con la edad, y muchas personas con Tourette llevan vidas plenas y activas gracias al apoyo psicológico, la terapia conductual y, en algunos casos, medicación para reducir la frecuencia o intensidad de los tics que interfieren con su vida diaria.
Existen varios mitos en torno al síndrome de Tourette. Uno de los más comunes es que todas las personas con esta condición gritan obscenidades, conocido como coprolalia. Sin embargo, el Centro para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. indica que solo entre el 10% y el 15% de quienes padecen el síndrome presentan este tipo de tic vocal. Además, no todas las personas con tics tienen Tourette, y es un error pensar que los tics son controlables o que son causados únicamente por estrés o mala educación. En realidad, los tics son involuntarios, y aunque algunas personas pueden contenerlos brevemente, esto genera una tensión interna significativa.

