Un terremoto de magnitud 5,8 sacudió el noreste de Afganistán la noche del viernes, dejando al menos ocho muertos y un niño herido.
El sismo ocurrió a las 20:40 hora local (18:10 CET) y tuvo su epicentro en la cordillera del Hindu Kush, a una profundidad de 186 kilómetros, aproximadamente a 150 kilómetros al este de Kunduz, según el Centro Sismológico Euromediterráneo y el Servicio Geológico de Estados Unidos. La Autoridad Nacional de Gestión de Desastres de Afganistán confirmó que las víctimas fatales y el niño herido pertenecían a la misma familia, tras el colapso de una vivienda en las afueras de Kabul.
Hafizullah Basharat, portavoz del gobernador de Kabul, detalló que el incidente se produjo en la zona de Gosfandari, parte del centro de la provincia de Kabul. Además, se reportaron daños en algunas casas y muros en el distrito de Khak-e-Jabbar, aunque no se registraron más víctimas en esa área. Kabul se localiza a unos 290 kilómetros al suroeste del epicentro del terremoto, y aunque la zona afectada es remota, no se reportaron daños inmediatos en las áreas más cercanas al epicentro.
El temblor también se sintió en varias ciudades de Pakistán, incluyendo Islamabad, Peshawar, Chitral, Swat y Shangla, según el Departamento Meteorológico de Pakistán, aunque no se reportaron daños ni heridos en el país vecino. En respuesta a la situación, el Ministerio de Salud del Gobierno talibán ha declarado alerta máxima en las instalaciones médicas, instruyendo a los hospitales centrales de Kabul y a los departamentos de salud provinciales a estar preparados para atender posibles víctimas.
Afganistán es conocido por su alta actividad sísmica, debido a su ubicación en la intersección de varias placas tectónicas, lo que lo hace vulnerable a terremotos de diversas magnitudes.

