La diabetes se ha convertido en un grave problema de salud pública en Chile, con una prevalencia que sigue en aumento, especialmente en invierno.
Según la Encuesta Nacional de Salud, la diabetes afecta al 12,3% de la población mayor de 15 años, aunque estudios recientes sugieren que esta cifra podría alcanzar el 14%, lo que implica que aproximadamente 1 de cada 7 chilenos vive con esta enfermedad. Este incremento se ha relacionado con factores como el envejecimiento de la población, la obesidad y las repercusiones de la pandemia de COVID-19.
La llegada del invierno representa un desafío adicional para las personas con diabetes, ya que las infecciones respiratorias pueden provocar descompensaciones metabólicas, hospitalizaciones y complicaciones cardiovasculares. Un estudio de la Universidad de Exeter en el Reino Unido indica que los pacientes con diabetes tipo 2 tienen un mayor riesgo de hospitalización y complicaciones graves si contraen COVID-19, debido a una respuesta inmune alterada.
Para mitigar estos riesgos, los especialistas subrayan la importancia de la vacunación. En Chile, las personas con enfermedades crónicas, como la diabetes, pueden acceder gratuitamente a tres vacunas a través del Programa Nacional de Inmunizaciones: la vacuna contra la influenza, la de COVID-19 y la del neumococo. Estas inmunizaciones son fundamentales para prevenir enfermedades respiratorias graves y sus complicaciones.
La doctora Patricia Gómez, médica internista y diabetóloga del Centro Médico Nueva Estoril, recomienda que el mejor momento para vacunarse es entre marzo y abril, antes del pico de circulación viral que suele ocurrir entre mayo y julio. “La protección que da la vacuna tarda aproximadamente dos semanas en desarrollarse, por eso, mientras antes, mejor”, explica Gómez.
En cuanto a los riesgos, tanto las personas con diabetes tipo 1 como tipo 2 enfrentan mayores peligros, aunque por diferentes razones. En la diabetes tipo 1, el riesgo principal es el descontrol glicémico y la posibilidad de cetoacidosis diabética, mientras que en la diabetes tipo 2, los pacientes suelen tener otros factores de riesgo como la obesidad y enfermedades cardiovasculares, lo que incrementa la probabilidad de hospitalización.
Además de la vacunación, la doctora Gómez sugiere otras medidas preventivas, como el lavado frecuente de manos, el uso de mascarillas en espacios cerrados y la ventilación adecuada del hogar. Mantener un buen control glicémico es crucial, ya que una glicemia elevada puede debilitar la respuesta inmune y favorecer infecciones.
La planificación del “día de enfermedad” es otra recomendación importante, donde los pacientes deben saber cómo manejar su diabetes en caso de enfermarse, incluyendo cuándo aumentar los controles y cómo hidratarse adecuadamente.
Con el aumento continuo de la diabetes en Chile, la vacunación, el control de la glucosa y las medidas de prevención se convierten en herramientas esenciales para reducir el riesgo de complicaciones graves durante los meses de mayor circulación de virus respiratorios.

