Sumar a un cánido en la familia es una decisión importante que no puede tomarse a la ligera. Cada raza tiene comportamientos, hábitos y necesidades particulares de su especie. Elegir una mascota cuya personalidad se adapte a tu estilo de vida podría traer algunos problemas en la convivencia diaria. Para esta elección, debes tener en cuenta el tamaño de la vivienda, si va a convivir con niños y el tiempo disponible para sus paseos. Bajo estos motivos, te compartimos las características del Kuvasz húngaro, su historia, cuidados básicos y los tamaños promedio que alcanzan en la edad adulta, así como consejos que ayudarán a formarlo de mejor manera, según la página web Purina.
Origen húngaro
El Kuvasz es un perro de gran tamaño, fuerte y de aspecto noble. Los machos adultos miden entre 71 y 75 cm y pesan entre 40 y 52 kg, mientras que las hembras miden entre 66 y 70 cm y pesan entre 30 y 42 kg. Su manto es muy grueso y de color blanco puro, aunque puede presentar manchas grises. Criado durante siglos como guardián, el Kuvasz muestra un instinto protector hacia su hogar y seres queridos. Por naturaleza, suele desconfiar de los desconocidos. Es un perro amable y fiel a su familia, pero necesita dueños que tengan experiencia con perros guardianes para poder satisfacer sus necesidades específicas.
Historia del Kuvasz
La historia del Kuvasz se remonta a tiempos antiguos. Arqueólogos han encontrado esqueletos de un tipo de perro similar en Hungría, lo que sugiere que esta raza vivió desde el siglo IX. Los magiares nómadas utilizaban al Kuvasz para proteger sus rebaños y trabajaba en condiciones muchas veces duras en las regiones montañosas del país. En el siglo XV, el Kuvasz comenzó a ponerse de moda entre la nobleza, siendo muy apreciado por el rey Matías Corvino, quien obsequiaba cachorros como regalo real. Sin embargo, su función principal a lo largo de la historia ha sido siempre la de guardián del ganado.
Beneficios de tener un Kuvasz
Tener una compañía trae muchos beneficios a las personas, ya que la constante interacción con ellos genera resultados positivos en la salud física y en la dinámica familiar y comunitaria. De acuerdo con una investigación realizada por el Human Animal Bond Research Institute (HABRI), una organización que promueve los beneficios de los animales de compañía, se ha demostrado que tanto los perros como los gatos son capaces de “amortiguar el estrés y ayudar a abordar el aislamiento social”.
Convivir con un compañero peludo influye en gran medida en el cuidado de los niveles de presión arterial y frecuencia cardíaca, además de ayudar en la producción de hormonas relacionadas con el bienestar. La misma organización realizó una encuesta en 2021 para evaluar cómo cambió la vida de las personas antes y después de integrar un animal en su círculo. Los resultados impresionaron a los investigadores, ya que el 61% de los propietarios aseguró que consideraría cambiar de casa si su mascota no estuviera cómoda, y el 45% buscaría un trabajo que le permitiera compartir más tiempo con su animal.

