La industria de la moda está de luto tras la inesperada muerte de Georgina Cooper, la supermodelo británica que alcanzó gran reconocimiento en la década de los 90 por su trabajo en las pasarelas y que fue íntima amiga de Kate Moss. Cooper se encontraba de vacaciones en la paradisíaca isla de Kos, en Grecia, junto a su esposo Nigel Smith, con quien contrajo matrimonio en julio pasado. Aquel viaje se transformó en una pesadilla cuando la mujer de 46 años comenzó a sentirse enferma.
Atención médica y traslado a Creta
En un principio, Georgina Cooper fue atendida en el principal hospital de la isla, sin embargo, su estado era tan delicado que los médicos decidieron trasladarla a bordo de una ambulancia aérea hasta Creta, donde hay mejores instalaciones. La celebridad estuvo internada en terapia intensiva durante cinco días antes de su fallecimiento. Si bien la noticia se dio a conocer recientemente, Georgina murió el pasado 21 de octubre. Hasta hace poco se desconocía la causa de su deceso.
Causas de la muerte
Según consignó El País en un artículo publicado el lunes, el exagente de la modelo, Dean Goodman, explicó qué fue lo que le ocurrió a Cooper. ‘Georgina no se había sentido bien durante la pandemia y había desarrollado algunos problemas de salud’, señaló. ‘Había estado ingresando y saliendo del hospital, pero tenía planes para el futuro. Acababa de casarse y estaba deseando que llegara la hora de empezar su vida. Todo el mundo está destrozado. Era una auténtica superestrella’, continuó Goodman.
El medio británico Daily Mail aseguró que Georgina, quien era madre de un joven llamado Sonny, habría muerto a causa de una hemorragia cerebral, aparentemente vinculada con los efectos del Covid prolongado que padeció.

