La actriz Francisca Walker, conocida por sus papeles en producciones como ‘Papá a la deriva’ y ‘El Señor de la Querencia’, compartió su experiencia con trastornos de conducta alimentaria (TCA) durante su adolescencia en el podcast ‘Vanidad a Cualquier Edad’. Walker, quien también participó en ‘Pobre Novio’ de Mega, reveló que su relación con su cuerpo se vio profundamente afectada por los cambios físicos que experimentó en esa etapa de su vida.
La artista explicó que, al ser la única mujer en su familia tras dos hermanos, fue tratada como “la princesa, la más linda del mundo”, lo que influyó en su percepción de sí misma. “Yo bailaba ballet desde muy chica y en la adolescencia me empezaron a crecer las pechugas y a estar más redondita. Entonces yo, que había sido validada por una forma exterior, sentía que mi cuerpo no calzaba con algo que yo amaba hacer”, confesó Walker, según lo reportado por Página 7.
Walker admitió que esta disconformidad con su imagen corporal la llevó a desarrollar un trastorno alimenticio severo que duró muchos años. “Mi relación con mi cuerpo en la adolescencia fue terrible, no un punto medio, terrible”, afirmó. La actriz también compartió que su autocrítica era muy dura, describiendo que desarrolló “una forma de hablarme frente al espejo muy fea, muy terrible. Esa fue la voz que más me costó callar”.
A pesar de las dificultades, Francisca Walker se comprometió a superar sus problemas alimenticios. Se sometió a terapias y encontró en el teatro una vía de escape y sanación. “Decidí irme al choque. Tuve esto por más de 10 años, iba y venía, pero siempre amé bailar y actuar”, relató. La actriz se propuso como meta personal superar su trastorno, investigando y asistiendo a terapia. “Hice todo lo que te puedas imaginar para poder sanarme. El arte y el teatro fueron una herramienta importante”, aseguró.
Hoy en día, Walker, quien es madre de un niño, se siente recuperada y afirmó: “Yo me curé. Llegó un momento en que dije ‘este tema ya no es más un tema’”. Es importante señalar que los trastornos de conducta alimentaria, según la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU, incluyen comportamientos como atracones de comida, bulimia y anorexia nerviosa, y afectan a muchas personas en todo el mundo.

