El pódcast titulado “¿Cómo están los weones?”, conducido por Daniel ‘Huevo’ Fuenzalida y Rosario Bravo, se ha convertido en un espacio popular donde cada jueves se comparten anécdotas personales y familiares. En el adelanto del episodio correspondiente al 3 de octubre, Rosario Bravo abordó un tema que suele ser considerado tabú: la percepción de los padres en un contexto sexual. Esta experiencia personal, que la influencer vivió hace algunos años, dejó una huella imborrable en su memoria.
Rosario Bravo relató un episodio incómodo que tuvo lugar durante su etapa universitaria, el cual describió como algo que “nunca pude borrar” de su mente. Comenzó su relato señalando que para muchas personas es difícil imaginar a sus padres en situaciones íntimas, afirmando que “uno como que no puede visualizar a los papás en esa, como que para uno los papás no tiran”.
La anécdota se desarrolló en un verano, cuando Rosario se despertó temprano y decidió bajar a la sala. Sin embargo, se encontró con la puerta de sus padres cerrada con llave. Al no recibir respuesta al tocar la puerta, se sintió intrigada y miró a través del ventanal. En ese momento, observó un “bulto grande moviéndose” dentro de la habitación, lo que la llevó a una situación de confusión y sorpresa.
La enfermera de profesión mencionó que, al principio, no podía creer lo que estaba presenciando, por lo que decidió buscar a su hermano para confirmar lo que había visto. “Fui a buscar testigos, fui a despertar a mi hermano y le dije ‘los papás están…’ Me dijo ‘Ay, ¿qué te importa?'”. Esta respuesta de su hermano no hizo más que aumentar su curiosidad y preocupación.
Daniel, el coanfitrión del pódcast, le preguntó a Rosario por qué había ido a la habitación de sus padres, a lo que ella respondió que solo quería ver televisión y que no esperaba encontrarse con la situación que había presenciado. “¡Quedé traumada! Yo dije ¿habrá sido o no habrá sido?”, expresó Rosario, reflejando su estado de confusión y sorpresa.
Decidida a aclarar sus dudas, Rosario interpeló a sus padres durante un almuerzo. Sin embargo, la respuesta que recibió la dejó descolocada. “Como no me puedo contener, les pregunté po y mi mamá que yo pensé que me iba a decir, ‘¡no, obvio que no!’.” En cambio, su madre le respondió: “¿qué día fue, ¿el viernes pasado? Ah, sí”. Esta confesión directa de sus padres dejó a Rosario en un estado de shock, expresando que “hubiera preferido no ver eso, ni preguntar”. La anécdota, que generó risas entre los oyentes del pódcast, resalta la incomodidad que puede surgir al confrontar a los padres sobre temas de intimidad.

