
“10 cosas que odio de ti” es una comedia romántica de 1999 que cautiva con su trama inspirada en Shakespeare y la química entre Julia Stiles y Heath Ledger.
“10 cosas que odio de ti”, conocida en inglés como “Things I Hate About You”, es una comedia romántica que se estrenó en 1999, dirigida por Gil Junger. La trama de la película se centra en las hermanas Bianca y Kat Stratford, quienes presentan personalidades diametralmente opuestas. La historia se complica cuando su padre establece una regla que impide a Bianca tener novio hasta que Kat, la hermana mayor, encuentre pareja. Esto da pie a un elaborado plan para emparejar a la reacia Kat.
La película ha alcanzado el estatus de clásico dentro del género de comedia romántica, gracias a su encantadora narrativa, que se inspira en la obra de William Shakespeare “La fierecilla domada”. La química entre los protagonistas, Julia Stiles y Heath Ledger, junto con un guion ingenioso y escenas memorables, han logrado cautivar a diversas generaciones, convirtiéndola en un título imprescindible del cine romántico adolescente de finales de los años 90.
Una de las escenas más emotivas de la película ocurre cuando Kat Stratford, interpretada por Julia Stiles, recita un poema revelador durante una clase de literatura. Esta secuencia se destaca como una de las más impactantes de la película, ya que fue grabada en una sola toma, lo que dejó a todos los presentes en el set impresionados. En una entrevista con la revista People, el director Gil Junger recordó que presenciar la actuación de Stiles en esa escena fue “una de las experiencias más hermosas y poderosas” de su carrera cinematográfica. Aunque se esperaba que la escena provocara lágrimas, la actriz se dejó llevar por los sentimientos del momento, entregándose por completo a su interpretación. Junger comentó: “Básicamente, el discurso solo necesitaba una toma”.
El director también recordó cómo Heath Ledger, quien interpretó a Patrick Verona, reaccionó durante la filmación: “Recuerdo que Heath, al voltear la cámara para captar su reacción, dijo algo como ‘No creo que deba hacer nada, porque esto trata sobre mí’. Muchas veces, cuando un actor llora, siente que debe hacerlo porque está conectado con lo que tiene enfrente; él sabía que convenía mantener la templanza”. Junger compartió que fue un desafío emocional no llorar detrás de la cámara mientras observaba la actuación de Stiles, y describió la experiencia como increíble, añadiendo que después corrió a abrazarla.
Antes de ser seleccionada para el papel de Kat, Julia Stiles tuvo una audición desgarradora en la que leyó el poema sin derramar lágrimas. Sin embargo, años después, reflexionó sobre su interpretación, diciendo: “La primera vez que lo hice, pensé que podría haber estado recitando páginas amarillas”. Los guionistas coincidieron en que su lectura cautivó al equipo desde el principio.
La audición de Heath Ledger también dejó una fuerte impresión. El guionista recordó que, al entrar en la sala, pensó: “Si este tipo lo hace bien, el papel es suyo”. Ledger poseía una energía y una sexualidad palpables que impactaron a todos. Su reacción fue tan intensa que exclamó ante el equipo femenino: “Señoras, nunca he querido tener sexo con un hombre, pero sin duda sería él. Por favor, contratenlo de inmediato”.
Una de las escenas icónicas de la película, donde Patrick Verona seduce a Kat cantándole “Can’t Take My Eyes Off You” en un estadio, requirió un gran esfuerzo físico por parte de Ledger. Según el director, “Le corría detrás de los guardias, y apenas rodamos una vez, una asistente médica tuvo que ir a ayudar a uno de los guardias, porque temían que se hubiera excedido corriendo”. La intensidad de la escena y la alegría que transmitía resultaron ser físicamente desgastantes para Ledger.
En una revelación sorprendente, Joseph Gordon-Levitt, quien también formó parte del elenco, compartió que durante el rodaje, él y Julia Stiles mantuvieron una atracción mutua. Según el director, ambos actores “se sentían muy atraídos el uno por el otro”. Esta atracción pudo haber influido en la memorable interpretación del poema, donde Gordon-Levitt expresó que Kat estaba “pensando en el nombre de una persona profundamente en ese momento”. Sin embargo, aclaró que no se refería a él, ni a Heath Ledger.