
En un contexto donde adquirir la primera vivienda se ha vuelto un desafío para muchas familias, el Estado chileno ofrece el leasing habitacional como una solución para facilitar el acceso a la vivienda propia. Este programa, gestionado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo (Minvu), está dirigido a los sectores más vulnerables y permite la compra de viviendas valoradas en hasta 2.200 Unidades de Fomento (UF).
El leasing habitacional se presenta como un contrato de arrendamiento con promesa de compraventa, donde los interesados pueden acceder a una oferta de viviendas nuevas o usadas a través de una sociedad inmobiliaria. Las propiedades deben estar valoradas en un máximo de 2.000 UF, aunque se permite un límite de 2.200 UF en regiones específicas como Arica y Parinacota, Antofagasta, Atacama, Magallanes o la Provincia de Chiloé.
Para postular al leasing habitacional, los solicitantes deben cumplir con varios requisitos. Es necesario ser mayor de edad y estar inscrito en el Registro Único de Inscritos del Servicio de Vivienda y Urbanización (Serviu), sin tener más de una inscripción. Además, los postulantes no deben ser propietarios de una vivienda ni haber recibido anteriormente subsidios habitacionales del Estado o municipalidades. También se requiere contar con una Cuenta de Ahorro para Arrendamiento de Viviendas con Promesa de Compraventa, y no haber suscrito más de un contrato de arrendamiento con promesa de compraventa con sociedades inmobiliarias. Ambos cónyuges no pueden inscribirse por separado, y se debe presentar la fotocopia y el original de la Cédula de Identidad.
El proceso de postulación se realiza en las oficinas del Serviu, donde el interesado arrienda una vivienda con la promesa de comprarla. Una vez que se completa el pago acordado, la propiedad se transfiere al arrendatario, quien se convierte en el comprador. El financiamiento de la vivienda se realiza a través de un subsidio, un aporte mensual y otros costos como seguros. El monto del subsidio varía según el precio de la vivienda, la región y la ubicación en áreas de renovación urbana, desarrollo prioritario o conservación histórica, lo que amplía las opciones de acceso a la vivienda.
Este programa se enmarca dentro de las políticas del gobierno chileno para mejorar el acceso a la vivienda y apoyar a las familias en la realización de su sueño de tener un hogar propio.