
Un sumario administrativo ha llevado a la suspensión del director del Servicio de Salud, Víctor Valenzuela, tras la revelación de un reportaje de BBCL Investiga que expone conversaciones entre Valenzuela y un testaferro de un narcotraficante. La situación ha generado reacciones inmediatas en el ámbito político y sindical, donde se han solicitado investigaciones más profundas sobre los posibles vínculos del directivo con el narcotráfico. La Fenats, organización que agrupa a trabajadores de la salud, ha manifestado su postura al respecto. La presidenta regional de la Fenats en Bío Bío, Evelyn Betancourt, ha expresado su deseo de que Valenzuela renuncie a su cargo, argumentando que su situación actual es comparable a “estar de vacaciones pagadas”. Betancourt ha criticado la continuidad de su sueldo mientras se lleva a cabo el sumario. Por otro lado, el senador Gastón Saavedra, quien pertenece al mismo partido que Valenzuela, ha minimizado la gravedad de la situación, sugiriendo que es fundamental permitir que el Estado de Derecho siga su curso. Saavedra ha indicado que la suspensión es un procedimiento normal en este tipo de investigaciones y que debe ser acatada. En una línea similar, el diputado de la Democracia Cristiana, Eric Aedo, ha coincidido en la necesidad de suspender a Valenzuela, pero ha ido más allá al solicitar a la Fiscalía que investigue los posibles nexos del director con el narcotráfico. Las conversaciones de Víctor Valenzuela con el testaferro de Jorge Espinoza Zapata, conocido como “El Palta“, han sido el foco de atención. Espinoza ha sido vinculado a delitos graves como el narcotráfico, lavado de activos y porte ilegal de armas, y se enfrenta a una posible condena de hasta 61 años de prisión. La situación de Valenzuela y las implicaciones de sus conversaciones con Espinoza han suscitado un debate sobre la integridad y la ética en la gestión pública.