
La Universidad Católica de la Santísima Concepción activó sus protocolos de seguridad tras recibir una amenaza de tiroteo en su Campus San Andrés, en la comuna de Concepción, región de Biobío.
Este lunes por la tarde, la universidad informó que se registró una amenaza seria que afecta la seguridad de su comunidad. En respuesta, se implementaron medidas preventivas que alterarán el funcionamiento habitual del campus durante el día siguiente. La institución condenó la amenaza, subrayando su gravedad y el impacto que genera en la seguridad de los estudiantes y el personal.
La universidad ha comenzado a recopilar información para entregarla a las autoridades competentes. En este sentido, se activaron de inmediato los protocolos institucionales, y se presentó una denuncia a Carabineros de Chile, quienes se trasladaron al Campus San Andrés para iniciar la investigación correspondiente.
Como parte de las medidas de seguridad, se anunció el cierre total del Campus San Andrés para el martes 14 de abril. Durante este tiempo, las clases que normalmente se imparten en este recinto se llevarán a cabo de manera remota, con flexibilidad en la asistencia durante los dos primeros módulos. Las actividades prácticas presenciales y las evaluaciones serán reprogramadas y coordinadas posteriormente con cada curso.
La universidad también aclaró que algunas actividades académicas continuarán con normalidad en otros espacios. Las prácticas clínicas, tempranas y profesionales que se realizan fuera del Campus San Andrés no se verán afectadas, y las actividades académicas en otras sedes institucionales seguirán según lo programado.
En cuanto al personal, se informó que los trabajadores del Campus San Andrés deberán realizar sus funciones mediante teletrabajo durante el día de cierre. La universidad hizo un llamado a la comunidad a mantenerse informada a través de los canales oficiales y a evitar la difusión de información no verificada, pidiendo mantener la calma y asegurando que cualquier novedad será comunicada oportunamente.
Finalmente, la Universidad Católica de la Santísima Concepción reiteró su condena a este tipo de amenazas, que pueden constituir delitos, y se comprometió a realizar todas las acciones necesarias para esclarecer la situación.