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Argentina se prepara para fabricar autos híbridos: el impacto del RIGI en la industria automotriz

Argentina se prepara para producir autos híbridos
Argentina se prepara para producir autos híbridos

La industria automotriz espera con ansias la reglamentación RIGI, que impulsará la inversión en tecnologías de movilidad sostenible y vehículos eléctricos en Argentina.

La industria automotriz en Argentina se encontraba a la espera de la reglamentación del Régimen de Incentivos para Grandes Inversiones (RIGI), especialmente después de haber quedado excluida de la Ley de Bases aprobada el 28 de junio. Esta situación se debió a que existía una alternativa a seguir, que era optar por el apartado “Tecnología”, el cual sí estaba incluido entre los sectores beneficiados por el programa diseñado por el gobierno de Federico Sturzenegger, quien se desempeñó como ministro de Desregulación y Transformación del Estado.

El objetivo de este régimen es atraer inversiones mediante beneficios fiscales, con un enfoque en la innovación tecnológica que aún no se ha desarrollado en el país. En este contexto, se especifica que podrán acogerse al RIGI aquellos proyectos relacionados con “Movilidad basada en nuevas tecnologías de motorización y transición energética”. Esta definición abarca, principalmente, vehículos 100% eléctricos (conocidos como BEV, por sus siglas en inglés: Battery Electric Vehicle), así como híbridos en cualquiera de sus variantes, que incluyen microhíbridos (MHEV, Mild Hybrid Electric Vehicle), híbridos enchufables (PHEV, Plug-in Hybrid Electric Vehicle) y los convencionales o autorecargables (HEV, Hybrid Electric Vehicle).

Además, el RIGI podría incluir otros tipos de tecnologías, como los combustibles electrónicos, conocidos como e-fuels, que funcionan a partir de hidrógeno y que podrían ser utilizados en motores de combustión interna a través de sistemas de inyección directa. Sin embargo, en estos casos, sería necesario que la producción de los vehículos esté vinculada a un ecosistema que se desarrolle en Chile, donde se encuentra la planta de e-fuels Haru Oni, ubicada en Punta Arenas. Este proyecto es una inversión conjunta de Siemens Energy, Enel y Porsche, y, en principio, los combustibles producidos allí serán utilizados exclusivamente por la marca alemana.

A pesar de estos detalles, hay un interés manifiesto por parte de diversas empresas automotrices, y se espera que, en un plazo de dos años a partir de la aprobación del RIGI, es decir, hasta junio de 2026, las terminales argentinas y las compañías extranjeras interesadas en la electromovilidad y la movilidad sustentable tengan tiempo para elaborar sus proyectos. Las inversiones deben ser de al menos 200 millones de dólares, y se requiere que un 40% de este monto, es decir, un mínimo de 80 millones de dólares, se comprometa antes de la aprobación del régimen.

En el caso de que una empresa extranjera sea la que solicite acogerse al RIGI, se establece que al menos un 20% de los componentes del producto fabricado deben ser de origen nacional. Aunque algunas empresas solo busquen fabricar vehículos, también se aplicaría a la construcción de baterías de iones de litio y celdas para estas baterías, siempre que el alcance de la producción sea completo.

Por ejemplo, si una terminal argentina decidiera desarrollar un nuevo modelo híbrido en el país, este proyecto podría beneficiarse de los incentivos que conforman el régimen de sustentabilidad para vehículos. Esto permitiría que Argentina reciba beneficios impositivos similares a los que actualmente se ofrecen en Brasil a través del programa MoVer (Movilidad Verde). En la actualidad, marcas como Toyota y Ford ya están introduciendo modelos híbridos en el mercado argentino, mientras que Stellantis, Volkswagen, Nissan y Renault tienen planes de lanzar nuevos modelos en los próximos años.

En los próximos seis meses, se espera que se anuncien nuevas propuestas híbridas, como el Yaris Cross, un B-SUV que se fabricará para varios mercados. Este modelo se sumará a otros vehículos que ya se producen localmente y que se exportan a países vecinos, como las pick-ups Hilux y Ranger de Ford, que pronto tendrán versiones híbridas. Volkswagen también ha confirmado que lanzará una versión actualizada de su popular camioneta Amarok.

Sin embargo, el contexto en Brasil presenta diferencias significativas, ya que el financiamiento para las automotrices en ese país ofrece ventajas que permiten una mejor alternativa para las inversiones. A pesar de esto, la segunda etapa del RIGI deberá enfocarse en mejorar la competitividad de las exportaciones del sector, dado que los impuestos de producción en Argentina son casi el doble que en Brasil. Cualquier iniciativa relacionada con la electromovilidad, ya sea híbrida o completamente eléctrica, requiere una escala que justifique la inversión, y Argentina, siendo un mercado cuatro veces más pequeño que Brasil, enfrenta el desafío de demostrar un verdadero interés en el sector automotriz.

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