
La seguridad vial en Colombia se verá afectada por una nueva normativa que regulará las características de las llantas para motocicletas, la cual entrará en vigor el 2 de mayo de 2025. Esta medida, anunciada por el Ministerio de Transporte mediante la Resolución 20223040065305, tiene como objetivo asegurar que las llantas cumplan con estándares internacionales de seguridad, mejorando así las condiciones de los vehículos en las vías del país. La normativa, aunque emitida en 2022, aún está pendiente de oficialización por parte del Gobierno nacional. Según la resolución, todas las llantas neumáticas para motocicletas, ya sean de fabricación nacional o importada, deberán cumplir con una serie de requisitos técnicos que serán visibles en su estructura. Entre las especificaciones obligatorias se encuentran nueve inscripciones que deben estar grabadas en las llantas. Estas inscripciones incluyen información como la marca o nombre comercial del fabricante, las dimensiones (ancho, altura y diámetro del rin), el índice de carga y la categoría de velocidad, que se expresan mediante números y letras, así como la fecha de fabricación. Además, se exige la inscripción “Tubeless” para llantas sin cámara o “Reinforced” para aquellas reforzadas, junto con símbolos específicos como “M+S” para nieve, “MST” o “Moped” para usos especiales.
Otro de los requisitos destacados es la inclusión de la marca de homologación internacional, que se representa comúnmente por una “E” dentro de un círculo, lo que certifica que el neumático cumple con los estándares internacionales de seguridad. La resolución también especifica que las llantas que superen velocidades de 240 km/h deberán llevar la letra “V” o “Z”. Esta información deberá estar visible y escrita en alfabeto latino o romano. Estas especificaciones buscan garantizar que las llantas sean aptas para soportar las condiciones de carga y velocidad requeridas, contribuyendo así a la reducción de accidentes relacionados con fallas en los neumáticos.
La normativa para motocicletas forma parte de un conjunto más amplio de reformas técnicas impulsadas por el Ministerio de Transporte, cuyo objetivo es fortalecer la seguridad de los vehículos en Colombia. Este paquete de medidas también incluye nuevas exigencias para frenos y llantas en automóviles, aunque estas disposiciones han sido aplazadas. En el caso de las motocicletas, la normativa ya está completamente redactada, quedando únicamente pendiente el anuncio oficial para su implementación. La entrada en vigor de esta regulación representa un esfuerzo por parte de las autoridades colombianas para disminuir el índice de siniestralidad. El Gobierno Nacional ya había compartido la resolución en octubre de 2024, aunque la Superintendencia de Industria y Comercio había hecho algunas recomendaciones que tanto el Ministerio de Transporte como la Agencia Nacional de Seguridad Vial debían revisar.
La proliferación de motocicletas modificadas para emitir ruidos excesivos ha generado un creciente malestar entre los ciudadanos, especialmente durante las noches, cuando el sonido se vuelve más invasivo. En respuesta a esta problemática, el Congreso de Colombia aprobó una nueva ley antirruido, sancionada por el presidente Gustavo Petro a principios de marzo de 2025. Esta normativa busca controlar tanto el ruido como la contaminación generada por motocicletas alteradas, estableciendo medidas como multas, inmovilización de vehículos y campañas pedagógicas. Según el reporte, el uso de motocicletas como medio de transporte ha crecido de manera exponencial en el país. En marzo de 2025, se registraron más de 84.000 nuevas matrículas, lo que representa un aumento del 45,76 % en comparación con el mismo mes del año anterior. Uno de los problemas más evidentes es el incremento del ruido en las calles, especialmente causado por motocicletas cuyos sistemas de escape han sido modificados para emitir sonidos más agresivos.
La ley fue impulsada por el representante a la Cámara Daniel Carvalho y el abogado ambiental Camilo Quintero, quienes destacaron la necesidad de atender las quejas ciudadanas relacionadas con el ruido excesivo. Aunque el proceso de implementación de la ley tendrá un periodo pedagógico de seis meses, después de este momento se comenzarán a implementar sanciones económicas que van desde los $604.000 hasta $1.208.000, ambas para quienes incumplan la normativa o hagan modificaciones para aumentar el ruido de la motocicleta.