
El juicio contra Nicolás Zepeda en Francia avanza rápidamente hacia su etapa final, con declaraciones clave y la posibilidad de un veredicto anticipado.
En el marco del tercer juicio contra Nicolás Zepeda, el proceso judicial ha tomado un giro significativo, con jornadas que han estado marcadas por testimonios cruciales y un ritmo más acelerado de lo esperado. Durante la última audiencia, Zepeda fue nuevamente interrogado, lo que ha generado expectativas sobre una posible sentencia que podría ser anunciada antes de lo previsto.
El martes pasado, los padres de Zepeda, Humberto Zepeda y Ana Luz Contreras, comparecieron ante el tribunal, donde expusieron durante varias horas sobre la vida de su hijo. Relataron aspectos de su infancia, su personalidad y su entorno, así como su relación con Narumi Kurosaki, la joven japonesa que desapareció en 2016. En un emotivo reencuentro, el padre de Zepeda pudo ver a su hijo por primera vez en dos años, describiendo a Nicolás como tranquilo y expresando su satisfacción por el desarrollo de la audiencia.
Humberto Zepeda también ha manifestado su preocupación por lo que considera inconsistencias en la investigación. En declaraciones a Meganoticias, cuestionó la validez de ciertos hallazgos, como el material genético no identificado encontrado en la habitación de Kurosaki. “Es un juicio de mucha incertidumbre. Si a Nicolás lo inocentan o lo culpan, va a quedar la sensación de que aquí faltó un elemento preponderante en la solución de este caso”, afirmó, refiriéndose a la necesidad de esclarecer los perfiles genéticos hallados en la escena del crimen.
El padre de Zepeda ha insistido en que cualquier decisión del tribunal debe basarse en pruebas concluyentes, subrayando la importancia de un análisis exhaustivo de las evidencias biológicas presentadas durante el juicio. A medida que las audiencias continúan, no se descarta que el veredicto se adelante, dado el avance en la presentación de testimonios.
Este caso ha captado la atención mediática y pública, y se recuerda que los involucrados no deben ser considerados culpables hasta que se emita un fallo definitivo por parte de las autoridades judiciales.