
El asesor principal de José Antonio Kast, Cristián Valenzuela, ha asumido la responsabilidad por un error comunicacional relacionado con la situación fiscal del país, tras la polémica generada por la frase “nos dejaron sin plata. Un Estado en la quiebra” utilizada por el gobierno para justificar el aumento en los precios de los combustibles.
Este mensaje fue replicado en las redes sociales oficiales del gobierno, lo que provocó una fuerte reacción tanto de la oposición como de miembros del propio gabinete. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, se distanció de esta afirmación, aclarando que “jamás ocuparía como palabra que el Estado está quebrado. Lo que ocurre es que el Estado está en una situación fiscal deteriorada”. Quiroz enfatizó que validar la idea de quiebra fiscal podría enviar un mensaje negativo a los mercados e inversionistas sobre la capacidad de Chile para cumplir con sus obligaciones monetarias.
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, también respaldó la postura de Quiroz, señalando que el gobierno recibió una situación fiscal compleja, con una caja fiscal prácticamente vacía. “La caja fiscal se recibió prácticamente casi en cero, con 40 millones de dólares”, explicó Alvarado, añadiendo que el gobierno saliente tuvo que recurrir a autorizaciones de crédito para poder operar.
La controversia ha puesto el foco en la Secretaría de Comunicaciones (Secom) de La Moneda, dirigida por Felipe Costabal, quien fue responsable del diseño del discurso que ha generado críticas. Valenzuela, quien ya había estado en el centro de otra polémica por haber calificado a los funcionarios públicos de “parásitos”, se ha visto obligado a asumir la responsabilidad por la viralización de estos mensajes en las redes oficiales.
La situación ha sido objeto de atención por parte de la Contraloría General de la República y el Banco Central. Dorothy Pérez, directora del Banco Central, instó a la Segegob a proporcionar detalles sobre el uso de recursos fiscales en la campaña de difusión del mensaje, así como sobre los participantes en su creación. Rosanna Costa, presidenta del Banco Central, también se unió a las críticas, afirmando que la forma de abordar la situación fiscal no es la más adecuada y que las decisiones de política fiscal son fundamentales para las proyecciones económicas del país.
En medio de esta crisis comunicacional, el gobierno ha tenido que gestionar las repercusiones de la frase polémica, mientras que desde el partido Renovación Nacional, voces como la de Ximena Ossandón han sugerido que el ajuste en los precios de los combustibles podría haberse realizado de manera más gradual. La ministra de Energía, Ximena Rincón, también se pronunció, indicando que las familias no han pagado el aumento porque se ha postergado una cuenta que eventualmente deberá ser saldada.
La situación fiscal de Chile y la gestión de la comunicación gubernamental continúan siendo temas de debate en el contexto actual, donde la percepción pública y la confianza en las instituciones son cruciales para la estabilidad económica del país.