
El barrio de Meiggs, un importante centro comercial mayorista en Santiago, ha captado la atención en redes sociales tras un megaoperativo de recuperación del espacio público. Esta intervención, liderada por la Municipalidad de Santiago bajo la dirección del alcalde Mario Desbordes, se lleva a cabo en colaboración con Carabineros y equipos de fiscalización, y forma parte de la tercera etapa del plan para desalojar el comercio ambulante ilegal, centrándose en los conocidos “toldos azules” que habían vuelto a aparecer en la zona tras operativos anteriores.
Durante el operativo, se retiraron más de 1.500 toldos azules y se instalaron rejas perimetrales en calles clave para evitar el regreso del comercio informal al centro de la ciudad. Sin embargo, el procedimiento no estuvo exento de incidentes, ya que se registraron enfrentamientos, agresiones a fiscalizadores y el lanzamiento de fuegos artificiales por parte de algunos ambulantes. Videos compartidos en redes sociales documentan momentos de tensión entre los comerciantes informales y el personal municipal.
Uno de los aspectos que más llamó la atención en las redes fue la aparición de marcas con aerosol en las veredas de calles cercanas, como Blanco Encalada, donde se pueden leer nombres y nacionalidades, como “Juan – Venezuela”, lo que sugiere un intento de los ambulantes de delimitar espacios para una posible reinstalación de sus puestos.
Los matinales como “Contigo en la Mañana” y “Mucho Gusto” realizaron entrevistas a comerciantes ambulantes, quienes expresaron sus dificultades económicas, incluyendo altos arriendos en locales formales que fueron reconstruidos tras un incendio en 2024. Sin embargo, algunas de estas declaraciones generaron controversia debido a contradicciones en los testimonios, lo que avivó el debate sobre la naturaleza del comercio informal en la zona.
El operativo ha generado una fuerte polarización política. Sectores de derecha y la actual administración municipal han elogiado la recuperación del orden y del espacio público, mientras que la oposición ha cuestionado el enfoque adoptado. Además, persisten denuncias sobre la venta ilegal de medicamentos y el comercio nómade hacia calles adyacentes, así como reclamos de locatarios formales por competencia desleal, consolidando a Meiggs como un punto central en el debate sobre informalidad, seguridad y uso del espacio público en Santiago.