
El Ministerio de Salud de Chile ha implementado el uso obligatorio de mascarillas en los servicios de urgencia, tanto públicos como privados, así como en las unidades de diálisis y oncohematología, a partir del 1 de abril y hasta el 31 de agosto de este año. Esta medida forma parte de la Campaña de Invierno, cuyo objetivo es proteger a la población de los virus respiratorios que tienden a aumentar en esta época del año.
La normativa afecta a todas las personas que se encuentren en los servicios de urgencia, incluyendo no solo al personal de salud y a los pacientes, sino también a auxiliares, administrativos, estudiantes en práctica y acompañantes. La subsecretaria de Salud Pública, Alejandra Pizarro, destacó que la decisión se tomó en respuesta al incremento de la circulación de virus respiratorios que se espera con la llegada del invierno, subrayando la importancia de prevenir contagios en este contexto.
Pizarro también indicó que, aunque la medida está programada para finalizar el 31 de agosto, existe la posibilidad de que se extienda si las condiciones epidemiológicas lo requieren. En este sentido, enfatizó que “debemos prevenir al máximo los contagios”.
En cuanto a las mascarillas recomendadas, el Ministerio de Salud ha señalado que las más efectivas son las médicas, quirúrgicas, de procedimiento y de tres pliegues, así como las respiratorias de alta eficiencia, como las N95 y KN95. Además, se aconseja que cualquier persona que se sienta enferma y se encuentre en un lugar con aglomeraciones use mascarilla, complementando esta medida con el lavado frecuente de manos y la práctica de estornudar y toser cubriéndose con el antebrazo.
La implementación de esta medida se produce en un contexto donde la salud pública se enfrenta a desafíos significativos debido a la temporada invernal, que históricamente ha visto un aumento en las infecciones respiratorias.