
Polémica en torno a Marcela Cubillos y su contrato con la Universidad San Sebastián. Exministra recibe $17 millones mensuales, incluso desde España.
Los recientes acontecimientos en torno a Marcela Cubillos, quien se postula como alcaldesa de Las Condes, han generado un amplio debate tras la revelación de un contrato que mantenía con la Universidad San Sebastián (USS). Según un informe publicado por El Mostrador, la exministra del gobierno de Sebastián Piñera percibía un salario mensual de 17 millones de pesos en su rol como docente. Este pago se realizó incluso durante el tiempo en que Cubillos residía en España junto a su esposo, Andrés Allamand, quien ocupó un destacado cargo en ese país.
La Universidad San Sebastián ha estado en el centro de la controversia debido a su vinculación con el escándalo de los chats de Luis Hermosilla, donde se identificó a varios de los implicados en el caso, incluyendo a Andrés Chadwick, quien es el presidente del directorio de la institución. Este contexto ha intensificado el escrutinio sobre la relación de Cubillos con la universidad y su remuneración.
En respuesta a las críticas y a la información divulgada, el exfiscal Carlos Gajardo utilizó su cuenta en la plataforma X para manifestar su postura. Gajardo cuestionó la defensa presentada por Cubillos, quien se limitó a afirmar que “estuve siempre entre los profesores mejor evaluados por los estudiantes de la Facultad y publiqué, durante estos años, 3 libros y un cuarto en colaboración con otros académicos”. Ante esta declaración, Gajardo planteó una pregunta directa: “¿Y es correcta la información que se ha publicado de que el sueldo en la Universidad San Sebastián era de 17 millones de pesos mensuales?”, a lo que no recibió respuesta.
Gajardo concluyó su intervención con una reflexión sobre la situación de Cubillos y Diego Vela, señalando que “Diego Vela y Marcela Cubillos son buenos profesionales, eso no se discute. Lo que molesta es que ninguno de los dos estaría donde está (cargo técnico en OECD y académica en USS) si no fuera por sus vínculos políticos. Mientras la política sea una bolsa de trabajo, estamos en el horno”. Esta afirmación resalta la preocupación sobre la influencia de las conexiones políticas en el acceso a posiciones académicas y profesionales en el país.