
Una caída en las escaleras de su universidad llevó a Alice Chawner a descubrir un tumor cerebral que ha cambiado drásticamente su vida.
Alice Chawner, una joven de 25 años, sufrió un accidente en 2020 al caer por 15 escalones de hormigón en su residencia estudiantil de la Universidad de Manchester, Reino Unido. Tras la caída, que ocurrió después de una noche de fiesta, Chawner inicialmente pensó que solo había sufrido una conmoción. Sin embargo, tras la recomendación de un estudiante de medicina, se sometió a una resonancia magnética que reveló un glioma de bajo grado, un tipo de tumor cerebral que requería cirugía urgente.
“Me emborraché mucho, resbalé y me caí por las escaleras. No estoy segura de si sufrí una convulsión en ese momento y si eso fue lo que me hizo perder el conocimiento”, comentó Chawner en una entrevista con Kennedy News and Media. A pesar del impacto emocional del diagnóstico, Chawner adoptó una actitud de supervivencia, afirmando: “Entré en modo supervivencia y pensé: ‘Vamos a hacerlo'”.
Desde 2021 hasta 2024, Chawner se sometió a cinco cirugías y, durante ese tiempo, no presentó síntomas significativos. Sin embargo, en junio de 2025, el tumor avanzó a grado 4 y se detectó un nuevo tumor en otra parte de su cerebro. “Fue una noticia devastadora. Fue la peor noticia que he recibido en mi vida. Fue la primera vez que lloré en un consultorio”, expresó Chawner sobre el impacto de este nuevo diagnóstico.
A pesar de haber completado 10 ciclos de radioterapia, Chawner ha agotado todas las opciones de tratamiento disponibles en el Reino Unido. Actualmente, su familia busca una vacuna de inmunoterapia desarrollada en Alemania como su única esperanza, aunque temen que pueda ser demasiado tarde para su implementación. La situación de Chawner resalta la importancia de la detección temprana y el acceso a tratamientos innovadores en la lucha contra el cáncer.