
El Juzgado de Garantía de Los Lagos ha dado luz verde a la Fiscalía de Los Ríos para proceder con la demolición de una vivienda y una bodega en el predio donde se busca el cuerpo de Julia del Carmen Chuñil Catricura, de 73 años, tras hallazgos de manchas de sangre humana y herramientas con restos biológicos en el lugar.
La decisión del tribunal responde a una solicitud del Ministerio Público, que considera que la demolición, ya sea parcial o total, es crucial para avanzar en las pericias forenses y realizar excavaciones profundas en el terreno rural de Máfil, en la Región de Los Ríos. Los peritos de Carabineros y laboratorios han confirmado la presencia de sangre humana en la bodega, así como el hallazgo de un machete y un hacha, todos ellos enviados para análisis especializados.
La fiscal regional, Tatiana Esquivel, indicó que las manchas de sangre fueron encontradas en áreas de interés criminalístico, con patrones que sugieren proyección, lo que podría indicar un hecho violento en el interior de la propiedad. La autorización judicial también incluye la remoción de vegetación y excavaciones, técnicas que solo se pueden llevar a cabo una vez que las estructuras sean desmontadas, permitiendo el acceso a zonas del subsuelo donde podría haber más evidencia.
En el marco de la investigación, el Ministerio Público ha acusado a Javier Troncoso Chuñil, uno de los hijos de Julia, como el presunto autor material del homicidio, y actualmente se encuentra en prisión preventiva. Otros dos hijos, Pablo San Martín Chuñil y Jeannette Troncoso Chuñil, han sido formalizados por encubrimiento y están bajo arresto domiciliario total, mientras se continúa investigando la participación de cada uno y la ubicación del cuerpo de la dirigenta mapuche.
Julia Chuñil, quien era presidenta de la Comunidad Indígena Putreguel, desapareció el 8 de noviembre de 2024 en su predio en Máfil. La Fiscalía sostiene que fue asesinada en su hogar durante un altercado familiar y que su cuerpo fue trasladado y posiblemente ocultado en el terreno. La evolución de la investigación, que ha incluido detenciones formales y la reciente autorización de demolición, representa un avance significativo en la búsqueda de justicia en un caso que ha captado la atención nacional debido al papel de Chuñil como defensora de tierras ancestrales.