
El presidente de Corproa, Juan José Ronsecco, expresó su preocupación por la huelga del Sindicato N°2 de Capstone Copper-Mantoverde, que afecta la producción en la región.
La situación en la faena Mantoverde, ubicada en la Región de Atacama, se ha vuelto crítica debido a la huelga que mantiene el Sindicato N°2 de la empresa Capstone Copper. Esta paralización ha alterado el normal desarrollo de las actividades productivas y ha generado tensiones en la convivencia local. Juan José Ronsecco, presidente de la Corporación para el Desarrollo de la Región de Atacama (Corproa), manifestó su “profunda preocupación por la escalada de violencia y el estancamiento de las negociaciones” en la zona.
Ronsecco destacó que la minería es el principal motor económico de Atacama, y advirtió que cualquier paralización prolongada no solo afecta a la empresa y sus trabajadores, sino que también tiene un impacto negativo en toda la cadena de valor, incluyendo a pequeñas y medianas empresas proveedoras y a la economía regional. “La violencia nunca será un mecanismo legítimo de presión en un Estado de Derecho”, afirmó, rechazando cualquier acto que ponga en riesgo la integridad física de los trabajadores y la seguridad de las instalaciones.
El dirigente subrayó la importancia de la gente en la minería, solicitando a las autoridades que garanticen un entorno laboral donde el derecho a la huelga no interfiera con el derecho a la seguridad y al trabajo de otros empleados. “Vemos con preocupación que hoy está en juego la continuidad operacional de Mantoverde, lo cual generaría un impacto devastador en nuestra economía y en cientos de hogares atacameños”, agregó.
Ronsecco hizo un llamado urgente a retomar los canales de diálogo, enfatizando que “es imperativo que las voluntades se acerquen pensando no solo en el corto plazo, sino en la sostenibilidad futura de una operación que es clave para el desarrollo minero de Atacama”.
Finalmente, reafirmó el compromiso de Corproa con el desarrollo de la región y se mostró atento a la evolución del conflicto, confiando en que la prudencia y la voluntad de entendimiento prevalecerán por el bien de Atacama y su futuro.