
El Gobierno del Presidente José Antonio Kast ha anunciado un aumento significativo en los precios de los combustibles, que entrará en vigor el jueves 26 de marzo de 2026, como resultado de factores externos que afectan el mercado energético nacional.
Según la información proporcionada por el Ministerio de Hacienda, la bencina de 93 octanos verá un incremento de $370, mientras que el diésel aumentará en $580. El ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, atribuyó este aumento a la escalada de precios del petróleo a nivel internacional, provocada por el conflicto bélico en Irán.
Quiroz destacó el impacto fiscal que esta situación genera para el Estado, señalando que el costo de intentar contener los precios de los combustibles asciende a 140 millones de dólares por semana. Para poner en perspectiva esta cifra, el ministro comparó que con el gasto de una semana se podría resolver la lista de espera de tratamientos de cáncer o reconstruir regiones enteras como Ñuble y Biobío en un plazo de tres semanas.
El contexto económico del país también se ve afectado, ya que, según el ministro, la deuda pública ha aumentado en 40 mil millones de dólares en los últimos cuatro años, mientras que los fondos de estabilización han disminuido de 8 mil millones a menos de 4 mil millones de dólares. Esta situación ha llevado al Gobierno a considerar la posible eliminación del Mecanismo de Estabilización de Precios de los Combustibles (MEPCO).
Para mitigar el impacto en la población, el Gobierno ha implementado medidas inmediatas. Se ha decidido congelar las tarifas de los buses del sistema RED hasta diciembre de este año, garantizando que no habrá variaciones en los precios. Además, se presentará un proyecto de ley que otorgará una subvención de $100 mil mensuales a cada taxista durante seis meses. También se ha anunciado un financiamiento preferencial a través del Banco Estado para promover la electromovilidad, ofreciendo créditos a seis años para la renovación de vehículos. Por último, el Gobierno planea presentar un proyecto para reponer fondos destinados a la parafina, con el objetivo de que este combustible alcance los precios que tenía en febrero.