
Ice Cream SpA, la empresa detrás de las heladerías Savory, enfrenta serios problemas financieros a pesar de su amplia presencia en el mercado chileno, con 250 puntos de venta en todo el país. La compañía ha solicitado a la justicia que desestime una petición de quiebra presentada por su proveedor DPS, que la acusa de incumplir un acuerdo de reorganización judicial.
DPS ha señalado que Ice Cream SpA no ha cumplido con las obligaciones establecidas en el Acuerdo de Reorganización Judicial (ARJ), indicando que la deuda acumulada asciende a $275.664.247, correspondiente a las primeras siete cuotas impagas. En respuesta, Ice Cream SpA ha defendido su posición ante el tribunal, afirmando que ha hecho “los mejores esfuerzos para asegurar la continuidad de sus operaciones y preservar su negocio, manteniendo los más altos estándares de calidad para sus clientes y conservando el empleo para sus trabajadores”.
La empresa argumenta que la demanda de DPS debe ser desestimada por carecer de legitimación activa, y sostiene que no se cumplen los requisitos para declarar un incumplimiento del ARJ. Ice Cream SpA también ha indicado que, aunque el acuerdo no se ha cumplido en su totalidad, se está trabajando en una modificación del mismo, con el objetivo de permitir la venta de ciertos activos y ajustar los calendarios de pago, lo que podría mejorar la situación financiera y la recuperación de los acreedores.
A pesar de los esfuerzos de Ice Cream SpA, la situación financiera de la empresa sigue siendo crítica, lo que plantea interrogantes sobre su futuro en el competitivo sector gastronómico chileno.