El gremio de la madera en Chile enfrenta serias dificultades debido al aumento en los precios de los combustibles, lo que ha impactado especialmente a las pequeñas y medianas empresas del sector forestal.
Michel Esquerré, director de la asociación gremial PymeMad, destacó que el incremento en los costos no se puede resolver simplemente elevando los precios de la madera, ya que el mercado se encuentra en una situación delicada. “Si la incertidumbre sube y los mercados se contraen en la demanda, sumado al alza de los costos, podría ser una tormenta bastante compleja para los pequeños y medianos aserraderos industriales”, advirtió Esquerré.
El director de PymeMad también mencionó que, aunque es necesario un aumento en el precio de la madera, la situación actual es diferente a la de otros productos, como los alimentos, que suelen reflejar rápidamente los cambios de precios. “En los alimentos se traspasa rápido el precio a la gente. Ya se ve que el precio de la harina ha subido y está afectando a los consumidores, pero en el caso de los productos madereros no es rápido ni instantáneo”, explicó.
La producción maderera depende en gran medida de los combustibles, que son esenciales para la tala, el transporte, el funcionamiento de los aserraderos y la distribución de los productos. Por lo tanto, el aumento en los precios de la gasolina afecta directamente a toda la cadena de producción.
Además, la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) en Concepción también ha señalado que el sector de la construcción no es ajeno a las repercusiones del alza de los combustibles, ya que esto impacta en los costos de transporte y en los precios de diversos materiales. La CChC indicó que están monitoreando la situación para evaluar los efectos y considerar posibles medidas que ayuden a mitigar el impacto en la actividad constructiva.
La incertidumbre en el mercado global, sumada a la guerra y otros factores, ha llevado a un aumento en los costos que podría afectar aún más a la economía local, especialmente en la zona donde operan estas empresas. La situación actual plantea un desafío significativo para el sector maderero y de la construcción en Chile.

