
El reciente anuncio del Gobierno sobre un aumento significativo en los precios de los combustibles, que incluye un incremento de $370 por litro de bencina y de $580 para el diésel, ha generado una gran inquietud entre los conductores, quienes han acudido en masa a las estaciones de servicio en busca de abastecimiento. Este aumento ha llevado a la circulación de diversos consejos y mitos sobre cómo ahorrar combustible, muchos de los cuales carecen de fundamento técnico.
Fernando Castillo, profesor de mecánica automotriz de AIEP, desmitificó algunas de las creencias populares sobre el consumo de bencina. Por ejemplo, se ha dicho que el uso del aire acondicionado incrementa significativamente el gasto de combustible. Castillo aclaró que “el aire acondicionado gasta muy poco, el consumo es casi mínimo, no te vas a gastar más gasolina”. Sin embargo, indicó que, en promedio, el aire acondicionado puede representar un 15% del consumo total de bencina, una cifra que se relaciona más con vehículos antiguos que con los modelos actuales.
Otro mito común es la creencia de que abrir las ventanas del auto es más eficiente que usar el aire acondicionado. Según una publicación de Toyota, en entornos urbanos puede ser más económico conducir con las ventanas abajo, pero a altas velocidades en carretera, las ventanas abiertas pueden afectar la aerodinámica del vehículo, lo que podría resultar en un mayor consumo de combustible.
Respecto al tipo de bencina, se ha especulado que la gasolina de 97 octanos rinde más. Castillo desmintió esta idea, explicando que “cada vehículo tiene su propio octanaje, pero ninguno otorga más kilómetros de circulación”. El octanaje solo influye en el comportamiento del motor, siendo más adecuado para situaciones de alta demanda como aceleraciones rápidas.
La utilización de marchas altas también es un tema de debate. Aunque se suele recomendar su uso, Castillo advirtió que en condiciones de baja velocidad, como en la ciudad, puede ser más eficiente utilizar marchas bajas, ya que esto evita un mayor consumo de combustible al tener que acelerar constantemente.
En cuanto a la práctica de mantener el estanque de gasolina lleno, esto no es un mito. Es aconsejable mantener el nivel de combustible por encima de la mitad, ya que un estanque menos lleno puede llevar a una mayor evaporación del combustible. Por otro lado, la idea de precalentar el motor antes de conducir ha quedado obsoleta; actualmente, dejar el motor encendido durante unos minutos solo incrementa el consumo de bencina.
Finalmente, en situaciones de tráfico pesado, se recomienda evitar el uso del neutro, ya que esto puede resultar en un mayor gasto de combustible. En su lugar, es preferible utilizar marchas bajas y mantener una velocidad constante, evitando frenadas y aceleraciones bruscas.
El aumento en los precios de los combustibles ha llevado a muchos conductores a buscar formas de optimizar su consumo, pero es fundamental basar estas estrategias en información verificada y no en mitos sin fundamento.