
El Senado de Chile aprobó este martes en general una reforma constitucional que incorpora a Gendarmería de Chile dentro de las Fuerzas de Orden y Seguridad Pública, modificando su dependencia del Ministerio de Justicia al Ministerio de Seguridad Pública. La votación resultó en 40 votos a favor, dos en contra y una abstención, dejando la iniciativa lista para su promulgación.
Con esta reforma, se eliminan las asociaciones de funcionarios de Gendarmería, prohibiendo la sindicalización de su personal, alineándose con la normativa vigente para Carabineros de Chile y la Policía de Investigaciones. El ministro de Justicia, Fernando Rabat, explicó que la disolución de estas asociaciones se producirá “por el solo ministerio de la aprobación de la reforma constitucional” y que la extinción aplicará “en todos los ámbitos”. A pesar de que se intentó hacer distinciones a través de indicaciones, el Senado rechazó estas propuestas por amplia mayoría.
Además, la reforma establece nuevas regulaciones para el cargo de director nacional de Gendarmería, incluyendo restricciones para postular a cargos legislativos. También se contempla un plazo de un año para la creación de una ley que defina el sistema de reinserción social.
Algunos parlamentarios expresaron reservas sobre la constitucionalidad de la medida, argumentando que afecta el derecho de asociación del personal de Gendarmería. La discusión en torno a esta reforma ha generado un debate significativo sobre los derechos laborales y la estructura de las fuerzas de seguridad en el país.