
Este lunes, la Casa Blanca desestimó una solicitud realizada por un eurodiputado francés que pedía a los estadounidenses devolver la Estatua de la Libertad. La portavoz Karoline Leavitt afirmó que Francia debería estar agradecida a Estados Unidos por su papel en la Segunda Guerra Mundial.
Rechazo de la Casa Blanca a la solicitud
La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, se dirigió a los periodistas para responder a la petición del eurodiputado Raphael Glucksmann, quien solicitó que la Estatua de la Libertad fuera devuelta a Francia. Leavitt expresó: “mi consejo a ese político francés anónimo y de bajo nivel sería recordarle que es solo gracias a Estados Unidos de América que los franceses no hablan alemán en este momento, por lo que deberían estar muy agradecidos a nuestro gran país”.
Declaraciones de Raphael Glucksmann
El eurodiputado Raphael Glucksmann, de 45 años, es un político socialdemócrata conocido por su firme apoyo a Ucrania y su crítica hacia Donald Trump. En su declaración, Glucksmann dijo: “Vamos a decirles a los estadounidenses que han optado por inclinarse por los tiranos, a los estadounidenses que despiden a investigadores por dar muestras de libertad científica: ‘Devuélvannos la estatua de la libertad. Se la regalamos, pero al parecer la desprecian’”.
Reacción del partido Place Publique
En respuesta a las declaraciones de Glucksmann, el partido Place Publique, que él fundó, publicó en su cuenta de X que los seguidores de Donald Trump “están preocupados por perder la estatua de la libertad, pero parece que han perdido sobre todo el sentido del humor. Y cuando se enfadan con Raphael Glucksmann, creemos que han dado en el clavo”.
Historia de la Estatua de la Libertad
La Estatua de la Libertad fue un regalo de Francia a Estados Unidos, que se concretó el 4 de julio de 1884, en conmemoración del centenario de la Declaración de Independencia. La estatua fue diseñada por el escultor francés Auguste Bartholdi.