La Embajada de China en Chile ha emitido una fuerte declaración en respuesta a la revocación de visas de tres autoridades chilenas por parte de Estados Unidos, en medio de tensiones relacionadas con un proyecto de cable submarino que busca conectar Hong Kong con Chile. La representación diplomática china defendió la iniciativa, afirmando que está “basada en las necesidades de ambas partes” y rechazando cualquier insinuación de que el plan sirva a intereses externos.
En su comunicado, la embajada expresó su apoyo a los funcionarios afectados, que incluyen al ministro de Transportes, Juan Carlos Muñoz, y al subsecretario Claudio Araya, asegurando que “han actuado fieles a los intereses nacionales de Chile y a sus virtudes profesionales; ellos merecen respeto y aprecio”. Además, calificó la acción de Estados Unidos como un acto de “obvio desprecio por la soberanía, la dignidad y los intereses nacionales de Chile”, lo que intensifica el intercambio diplomático entre ambos países.
La declaración también criticó la naturaleza de la medida estadounidense, describiéndola como “hegemónica y despótica”, lo que ha generado “profunda desaprobación y fuerte rechazo” por parte de Beijing. La embajada subrayó que el proyecto de cable no perjudica a terceros países y acusó a Washington de intentar mantener una posición dominante en el ámbito de las telecomunicaciones globales, afirmando que Estados Unidos “procura continuar espiando y robando información a otros países con los cables ópticos bajo su control”.
El comunicado también hizo referencia a la Doctrina Monroe, señalando que su aplicación histórica ha causado conflictos en América Latina. “Durante más de 200 años, la Doctrina Monroe ha traído interminables guerras, desastres y sufrimientos a los países latinoamericanos”, se lee en el texto. La embajada concluyó que “la mayor amenaza externa que enfrentan los países latinoamericanos es nadie sino Estados Unidos”.
La controversia se desató tras la confirmación de la sanción por parte del secretario de Estado, Marco Rubio, quien indicó que las acciones de los funcionarios chilenos comprometían infraestructura considerada crítica. La situación refleja las crecientes tensiones geopolíticas en la región y el impacto de las decisiones de Estados Unidos en las relaciones diplomáticas con países latinoamericanos.

