
El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha tomado la decisión de desestimar los dos casos penales federales más significativos que se habían presentado contra el expresidente Donald Trump, lo que representa un notable triunfo para el presidente electo a medida que se aproxima su regreso a la Casa Blanca.
Desestimación de los casos penales
El fiscal especial Jack Smith, quien ha liderado los procedimientos legales en contra de Trump, presentó una moción para desestimar el caso que se estaba llevando a cabo en Washington, relacionado con los intentos de Trump de anular los resultados de las elecciones de 2020. Además, Smith también retiró su apelación en el caso penal de Florida, donde Trump había sido acusado de almacenar documentos clasificados en su resort privado de Mar-a-Lago.
Justificación de la decisión
En su justificación, Smith se refirió a la política del Departamento de Justicia que establece que no se deben investigar a los presidentes en ejercicio. Esta política ha sido un factor clave en la decisión de desestimar los casos, lo que ha llevado a la conclusión de que los procedimientos legales en curso no eran apropiados bajo estas circunstancias.
Reacciones a la desestimación
El portavoz de Trump, Steven Cheung, emitió un comunicado en el que calificó el cierre de los casos como “una gran victoria para el Estado de derecho”. Cheung también describió los procedimientos como “inconstitucionales” y afirmó que “el pueblo estadounidense y el presidente Trump quieren un fin inmediato al uso político de nuestro sistema de justicia como arma”.
Implicaciones futuras
Smith ya había revisado la acusación relacionada con la interferencia electoral durante el verano, especialmente después de que la Corte Suprema otorgara a los presidentes estadounidenses una amplia inmunidad por sus actos oficiales. Sin embargo, dado que el proceso se desarrolló a nivel federal, es probable que Trump hubiera podido detenerlo tras asumir nuevamente el cargo.
Aún no está claro si los procedimientos se reanudarán después de su segundo mandato, aunque los expertos sugieren que podría ser posible que Trump se indulte a sí mismo una vez que asuma el poder nuevamente. Se espera que Trump tome posesión el 20 de enero, tras haber ganado las elecciones presidenciales contra la demócrata Kamala Harris a principios de noviembre.