
El Reino Unido reafirma su posición sobre la soberanía de las Malvinas tras el acuerdo con Mauricio sobre Chagos.
El ministro de Asuntos Exteriores del Reino Unido, David Lammy, realizó una defensa en la Cámara de los Comunes sobre la soberanía de los territorios británicos de Gibraltar y las Islas Malvinas, afirmando que este estatus “no es negociable”. Esta declaración se produjo en el contexto de un reciente acuerdo histórico con Mauricio, que implica la devolución de la soberanía del archipiélago de Chagos a cambio de la explotación de la base conjunta con Estados Unidos en Diego García durante un periodo de al menos 99 años.
Durante su intervención, Lammy subrayó que “la soberanía británica en las islas Malvinas, Gibraltar y las bases áreas soberanas no son negociables. Las situaciones no se pueden comparar”. Esta afirmación fue dirigida a los miembros de la Cámara de los Comunes el pasado lunes, donde el canciller británico enfatizó que el acuerdo con Mauricio no alteraría la política exterior del Reino Unido respecto a otros territorios de ultramar.
El ministro laborista también mencionó el apoyo verbal del ministro principal de Gibraltar, Fabian Picardo, al acuerdo sobre Chagos, indicando que “no hay lectura posible con Gibraltar en términos de soberanía”. Lammy hizo hincapié en que la situación de Gibraltar es distinta y no debe ser considerada en el mismo contexto que la de Chagos.
Asimismo, el canciller británico recordó que la gobernadora de las Islas Malvinas, Alison Blake, había señalado que el contexto histórico del archipiélago de Chagos y el territorio insular atlántico son “muy diferentes”. Lammy reafirmó el compromiso del gobierno británico con los acuerdos modernos que rigen las relaciones con los territorios de ultramar, los cuales se basan en el consentimiento mutuo.
En relación al acuerdo sobre Chagos, Lammy indicó que el gobierno británico tiene la intención de firmar formalmente el pacto tras las elecciones en Mauricio, y que se ratificará en 2025, una vez que el acuerdo sea presentado ante la Cámara de los Comunes para su revisión.