Una reciente auditoría de la Contraloría General de la República de Chile ha revelado que las municipalidades del país destinaron más de 31 mil millones de pesos a celebraciones y conmemoraciones durante el periodo 2024-2025, lo que ha generado cuestionamientos sobre la eficiencia del gasto público.
El Consolidado de Información Circularizada (CIC) N°22, publicado por la Contraloría, indica que el total de $31.034.612.672 se utilizó en diversas festividades, destacando que el 39% de este monto, equivalente a $12.095.188.345, se invirtió en producción y servicios logísticos, como el arriendo de baños químicos y catering, en lugar de premios o regalos directos.
Entre las celebraciones que más recursos movilizaron, se encuentran el Día Internacional de la Mujer, con una inversión de $4.447.431.644; el Día de las Infancias, que alcanzó los $3.682.279.093; y el Día del Adulto Mayor, con $2.698.102.357. Además, se identificaron gastos de más de $136 millones en efemérides menos convencionales, como el Día de la Trashumancia y el Día del Perro.
Uno de los hallazgos más preocupantes del informe es la comparación entre el gasto en celebraciones y la asistencia social. La Contraloría detectó que en algunas comunas, el gasto en festejos superó el destinado a ayudar a personas en situación de vulnerabilidad. Comunas como Alto Hospicio, Talca y Arica mostraron brechas de más de $90 millones en favor de las celebraciones en 2024, tendencia que continuó en 2025.
En términos de gasto total, Alto Hospicio lidera el ranking con $624.739.962 en celebraciones, seguido por Vitacura y Padre Las Casas. El análisis per cápita también reveló disparidades significativas; por ejemplo, la comuna de Río Verde, con solo 102 habitantes, gastó $100.150.869, lo que equivale a $981.871 por persona, muy por encima del promedio nacional de $9.064.
Ante estos resultados, la Contraloría ha anunciado que iniciará fiscalizaciones y auditorías en los municipios que hayan ignorado las normativas sobre el uso de recursos públicos, enfocándose en aquellos que presenten gastos festivos desproporcionados en comparación con su gasto social. Es importante señalar que el informe no incluye los gastos por Fiestas Patrias, Navidad, Año Nuevo y aniversarios comunales, lo que sugiere que el gasto total en eventos podría ser aún mayor.

