Un momento de tensión se vivió en el programa “Primer Plano” la noche del domingo, cuando la actriz Elvira López interrumpió la transmisión en vivo para desmentir rumores sobre su estado de salud y su supuesta desaparición de la vida pública. La controversia surgió tras la emisión de un reportaje titulado “¿Dónde está Elvira?”, que abordaba su alejamiento de la televisión y sugería que enfrentaba problemas personales, incluyendo dificultades económicas y de salud.
López, visiblemente molesta, se comunicó con el programa junto a su pareja, el fotógrafo Gabriel del Carril, para calificar el reportaje como un “montaje” y una “encerrona”. En su intervención, expresó: “¡Estoy indignada! ¡Es una encerrona, un montaje asqueroso, mugriento, puras mentiras!” Durante la conversación, la actriz aclaró que reside en Santiago y que su decisión de alejarse del mundo actoral es personal, afirmando: “No quiero ser más actriz, no quiero estar más en los medios y no quiero estar más en televisión”.
El reportaje había cobrado relevancia tras la reciente reunión del elenco de la teleserie “Brujas”, donde López fue la única ausente. Esto generó especulaciones sobre su estado, alimentadas por comentarios de terceros que mencionaban dificultades para contactarla. Sin embargo, López negó haber sido invitada a participar en el reencuentro, cuestionando: “¿Es obligación que yo me tenga que estar comunicando?” También desmintió las afirmaciones sobre su paradero, enfatizando que no vive en Cau Cau, como se había sugerido.
Elvira López también se mostró indignada por la inclusión de testimonios que hablaban de un distanciamiento familiar, lo que llevó a su pareja a criticar el enfoque del reportaje. Del Carril expresó su descontento, afirmando que el periodista Mauricio le había indicado que se realizaría una nota sobre el cariño del público hacia López, lo cual no se cumplió.
El episodio culminó con la actriz anunciando su intención de tomar acciones legales, afirmando: “Me voy a querellar fuertemente. Cuando termine este programa, me voy a comunicar con mi abogado”. La controversia ha dejado un manto de dudas sobre la veracidad de las informaciones difundidas y ha generado un amplio debate en redes sociales sobre la ética del periodismo en el tratamiento de la vida privada de los artistas.

