
Agostina Páez, una abogada argentina de 29 años, fue detenida en Brasil tras ser acusada de realizar gestos racistas, y enfrenta un juicio por discriminación.
La detención de Páez se produjo en Río de Janeiro, donde se encuentra retenida mientras se lleva a cabo el proceso judicial en su contra. Este martes, comenzó la disputa en los tribunales, y la abogada alegó haber sido víctima de un “linchamiento social”. En declaraciones al medio argentino Clarín, expresó su preocupación por la posibilidad de ser condenada a prisión, afirmando: “si yo voy a la cárcel me mato, literal”.
El incidente que llevó a su arresto ocurrió el 14 de enero, cuando Páez tuvo un altercado con empleados de un restaurante en Ipanema. Posteriormente, fue grabada realizando gestos que fueron considerados ofensivos y racistas. Como resultado de las acusaciones, se le han imputado tres delitos, cada uno con penas que oscilan entre dos y cinco años de prisión, lo que podría llevarla a enfrentar hasta 15 años tras las rejas en el peor de los escenarios. Sin embargo, su defensa confía en que una condena de más de una década es poco probable, dado que la abogada no tiene antecedentes penales.
En la previa del juicio, Páez manifestó su angustia y el impacto que la situación ha tenido en su vida diaria, señalando que ha vivido un “calvario” y que se siente constantemente vigilada y perseguida. “No puedo salir a la calle tranquila, tengo que taparme, andar paranoica de que no me estén siguiendo, que no me reconozcan”, comentó.
Además, la abogada ha reflexionado sobre el racismo y su gravedad en el contexto brasileño, afirmando que ha estudiado el tema y se siente arrepentida por sus acciones. “Sé que lo que he hecho está mal, pero hay un contexto detrás, y esperemos poder bajar la pena que pide la fiscalía”, concluyó.
Como parte de las medidas cautelares, a Páez se le ha confiscado el pasaporte y se le ha impuesto el uso de una tobillera electrónica mientras se desarrolla el juicio.