La Cervecería Kunstmann ha implementado un innovador modelo de gestión hídrica que supera los estándares legales en el tratamiento de sus residuos industriales líquidos, con una inversión de 6 millones de dólares en una planta especializada. Esta iniciativa busca reducir el impacto ambiental de la cervecera y proteger los ecosistemas fluviales de la región.
Desde hace ocho años, Kunstmann ha centrado sus esfuerzos en mejorar la eficiencia operativa, logrando disminuir a la mitad el consumo de agua necesario para producir un litro de cerveza, pasando de seis litros a solo tres. La compañía se ha fijado como objetivo alcanzar un consumo de 2,5 litros de agua por cada litro de producto, alineándose con las mejores prácticas internacionales del sector. Para ello, ha instalado medidores automáticos en las líneas de envasado y calderas, así como sistemas para capturar y reutilizar el agua de enjuague en procesos de enfriamiento.
Además de la gestión hídrica, Kunstmann ha realizado mejoras en su eficiencia energética, reduciendo el consumo eléctrico de 16 a 11 kWh por hectolitro y la energía térmica de 230 a 120 MJ/hl. En un contexto de escasez hídrica, la cervecera ha incorporado un sistema de tratamiento de residuos industriales líquidos (RILES) que destaca por su capacidad para eliminar componentes orgánicos y nutrientes. Según datos técnicos, la planta logra reducir el material orgánico a menos de 35 mg, el fósforo a menos de 1 mg y el nitrógeno a menos de 10 mg, todos por debajo de los límites permitidos por la normativa.
La planta también cuenta con un humedal depurador artificial, el primero en la industria cervecera chilena, que potencia la limpieza biológica del agua y favorece la biodiversidad local. El proceso de tratamiento incluye fases de ecualización, flotación de aire disuelto y reactores anaeróbicos y aeróbicos con bacterias especializadas importadas desde Europa, asegurando que el agua tratada se devuelva a los cauces del río con niveles de pureza superiores a los del afluente receptor.
En cuanto a la gestión de residuos sólidos, Kunstmann ha alcanzado un 100% de reciclabilidad, implementando sistemas logísticos que garantizan que todos los subproductos sean valorados dentro de un esquema de economía circular. Juan Esteban Fernández, gerente de Operaciones de la compañía, destacó: “Siempre trabajamos pensando en eficiencia y calidad, y decidimos invertir para aumentar nuestro compromiso con el planeta. Hemos logrado que el equipo se enamore de la operación sostenible. Eso marca la diferencia para el planeta y para la comunidad.”
Con estas acciones, la Cervecería Kunstmann se posiciona como un referente en sostenibilidad dentro de la industria cervecera, contribuyendo a la conservación del medio ambiente y a la mejora de la calidad del agua en la región.

