El Gobierno chileno se prepara para presentar el proyecto de ley de Reconstrucción Nacional, también conocido como ley miscelánea, que abarca una amplia gama de temas, según lo anunciado por el ministro de la Secretaría General de la Presidencia, José García. La iniciativa se espera que sea ingresada a la Cámara de Diputados a más tardar el miércoles.
Sin embargo, la oposición ha expresado su rechazo a este proyecto, argumentando que favorece a los sectores más adinerados del país al reducir el pago de contribuciones y disminuir el impuesto corporativo. Algunos miembros de la oposición, como la diputada Irací Hassler del Partido Comunista, aún no han tomado una decisión definitiva sobre cómo proceder, aunque hay quienes sugieren negarse a legislar sobre el tema. Si esta postura obtiene el apoyo mayoritario, la reforma emblemática del Gobierno podría no ser discutida hasta dentro de un año.
El jefe de bancada de la Democracia Cristiana, Jorge Díaz, ha manifestado que se opondrán a la idea de legislar hasta que se consulte al Tribunal Constitucional sobre la reserva de constitucionalidad del proyecto. Díaz argumentó que “cuando se trata de reformas tributarias o que impliquen impuestos o cargas impositivas, estos deben ser en una ley separada”, lo que justifica la necesidad de esta consulta previa para evitar una discusión que consideren ineficaz.
La secretaria nacional electa de la Democracia Cristiana, Alejandra Krauss, también ha señalado la importancia de analizar la posibilidad de acudir al Tribunal Constitucional, destacando que esta decisión cuenta con el consenso de la bancada de diputados de su partido, incluyendo al presidente electo, Álvaro Ortiz.
Por otro lado, el presidente de la Cámara y el jefe de bancada de Renovación Nacional han anticipado su desacuerdo con las intenciones del Ejecutivo en la tramitación de la ley. Expertos de tendencia de izquierda han advertido que la ley miscelánea podría agravar la situación fiscal del país.
La audiencia de formalización relacionada con este tema se llevó a cabo en el Tribunal de Garantía de Valdivia, aunque desde el gabinete nipón se aclaró que el aviso no se relaciona con una predicción de sismo. En un contexto más amplio, se ha discutido que una sociedad madura no debe olvidar su historia, pero tampoco quedar atrapada en ella.

