La bancada comunista se encuentra en un dilema respecto al apoyo a la iniciativa emblemática del Gobierno, el Plan Nacional de Reconstrucción, que se espera sea enviado al Congreso esta semana. Aunque algunos miembros, como la diputada Irací Hassler, han expresado su oposición, la excandidata presidencial Jeannette Jara ha manifestado su disposición a debatir la propuesta, a pesar de sus críticas.
Jara, quien es parte del Partido Comunista (PC), cuestionó severamente el enfoque del Gobierno, señalando que “el Gobierno tiene una gran nostalgia por volver al sistema tributario de la dictadura”. En particular, criticó la reducción del impuesto corporativo del 27% al 23%, que considera el núcleo del proyecto. “Están diciendo ‘vamos a rebajar los impuestos porque no tenemos plata y con esto esperamos tener plata’. Si esa premisa no se cumple, ¿qué va a hacer el Estado?”, se preguntó Jara, quien también advirtió que la reforma podría beneficiar a los más ricos bajo la premisa de que eventualmente generará beneficios para otros.
A pesar de sus reservas, Jara reconoció que hay elementos en el plan que podrían ser positivos, como la propuesta de un crédito por remuneraciones y descuentos para empresas que contraten más personal. “Yo votaría a favor de la idea de legislar porque creo que los debates no se pueden negar en Chile”, afirmó, aunque subrayó su desacuerdo con la reducción de impuestos a los más ricos.
Por su parte, la jefa de bancada del PC, Daniela Serrano, indicó que aún no han tomado una decisión sobre si apoyarán la legislación. En contraste, Irací Hassler ha dejado claro su rechazo a la idea de legislar sobre el Plan Nacional de Reconstrucción, lo que refleja la división dentro de la bancada comunista.
Además, el presidente de la Cámara y el jefe de bancada de Renovación Nacional (RN) han anticipado su oposición a las aspiraciones del Gobierno en la tramitación de esta ley, lo que podría complicar aún más el proceso legislativo. Expertos de izquierda han advertido que la ley miscelánea podría agravar la situación fiscal del país.
En el contexto de estas discusiones, la Democracia Cristiana (DC) ha argumentado que las reformas tributarias deben ser tratadas en leyes separadas, lo que añade otra capa de complejidad al debate en curso. La situación se desarrolla en un marco donde la relación entre el Gobierno y la oposición se encuentra tensa, y las decisiones que se tomen en el Congreso tendrán un impacto significativo en la política fiscal del país.

