La ministra de Seguridad de Chile, Trinidad Steinert, ha desmentido cualquier tipo de injerencia en la destitución de Consuelo Peña, quien se desempeñaba como subdirectora de Inteligencia de la Policía de Investigaciones (PDI). Durante su intervención en la Comisión de Seguridad del Senado, Steinert reafirmó lo expresado por el director de la PDI, Eduardo Cerna, quien aseguró que la decisión fue tomada de manera institucional.
“Alguna injerencia mía, no. Y quiero expresar en este momento la incomodidad que me ha generado el sentir que hay ciertas expresiones, incluso, vejatorias por parte de la comunidad y de distintos actores”, declaró la ministra, quien también se refirió a la situación personal que ha rodeado la remoción de Peña. Steinert enfatizó que ha sido difícil recibir comentarios que sugieren una historia paralela, insinuando un conflicto personal que no existe. “Yo soy una madre, además, y es complejo recibir estas expresiones con intentos de una historia paralela que no ha sido”, agregó.
La ministra también hizo hincapié en su compromiso con la seguridad del país, afirmando que su interés principal es trabajar por Chile. “Tengo una trayectoria desde el 2005 como fiscal. Ahora estoy enfrentando esta crisis de seguridad con el mayor honor, y quiero que podamos realizar este trabajo con todas las instituciones que corresponden, que seamos un aporte en la construcción de un país más seguro”, concluyó Steinert.
La controversia sobre la salida de Peña fue planteada en la comisión por el senador del Partido Socialista (PS), Juan Luis Castro. En una sesión anterior, Cerna había indicado que la decisión de remover a Peña se tomó en el marco de sus facultades legales, subrayando que él es quien toma las decisiones en la PDI desde que asumió el cargo hace más de dos años.
En el contexto de la discusión sobre seguridad, Steinert destacó que Chile enfrenta una “emergencia de seguridad” que demanda medidas más contundentes y efectivas que las políticas tradicionales. La política de seguridad del gobierno de José Antonio Kast, según la ministra, se centra en recuperar el orden público, combatir el crimen organizado, reforzar las fuerzas policiales y mejorar el control territorial, así como endurecer penas y ampliar la infraestructura penitenciaria. Entre los ejes de esta política se encuentran la prevención del delito, el análisis criminal y el fortalecimiento de la seguridad pública.

