La animadora Karen Doggenweiler deslumbró en la última noche del Festival de Viña 2026 con un vestido de alta costura de Tom Ford, que resalta su elegancia y sofisticación. Este diseño, de un vibrante color violeta azulado, fue traído desde Milán gracias a una colaboración con Vía Aurora y ha sido elegido para reflejar confianza en una velada que busca conectar con un público más juvenil.
El vestido destaca por un meticuloso detalle fruncido en la parte frontal, que añade volumen y textura, logrando una silueta favorecedora que realza la figura de Doggenweiler. Su escote en V y el diseño sin mangas aportan un aire moderno y chic, permitiendo un movimiento fluido mientras se presenta en el escenario.
Para complementar su look, la animadora eligió joyería de Mery Satt Joyas, que combina oro y plata, creando un contraste atractivo con el azul del vestido. La pieza central es la Esclava Fope, que utiliza una técnica patentada de ingeniería de precisión, con una malla tubular de microeslabones ensamblados a mano, que se adapta a la muñeca con flexibilidad gracias a resortes invisibles. Además, Doggenweiler lució un collar de la colección Essenza, que mezcla eslabones lisos con brillantes pavé, cayendo de manera estilizada sobre el escote del vestido, y aros en técnica pavé que aportan un toque de luz al rostro de la conductora.
El estilismo del cabello, realizado por Gonzalo Leonidas, se presenta completamente liso con una marcada partidura al lado, rompiendo con lo tradicional y añadiendo un aire de modernidad y sensualidad al conjunto. En cuanto al maquillaje, Angelina Chiuminatto optó por un enfoque que resalta la mirada, combinando un acabado limpio con toques glamorosos, lo que se alinea perfectamente con el ambiente juvenil de la noche.
El look se completa con sandalias doradas de Steve Madden, que aportan un toque final de sofisticación y estilo a la presentación de Doggenweiler en el festival.

