El 22 de febrero, las autoridades de México confirmaron la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho“, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG), durante un operativo militar en Tapalpa, Jalisco. Este suceso desencadenó una serie de bloqueos, incendios y disturbios en diversas localidades del país, lo que generó una rápida cobertura mediática en América Latina y a nivel internacional, centrada tanto en el operativo como en las consecuencias de seguridad que se presentaron en México.
La noticia de la muerte de Oseguera Cervantes no solo atrajo la atención por su relevancia en el ámbito del narcotráfico, sino que también puso de manifiesto el problema de la desinformación, especialmente en relación con el uso de inteligencia artificial (IA) para crear contenidos falsos. En Chile, se destacó la circulación de imágenes manipuladas que mostraban supuestos incendios en aeropuertos mexicanos, así como un audio que se atribuía al líder criminal, el cual fue posteriormente identificado como probable creación artificial mediante herramientas forenses.
Cuentas chilenas en la red social X compartieron verificaciones realizadas por organizaciones como EFE Verifica, Maldita.es y Factchequeado, que desmintieron varios de los contenidos falsos que se habían difundido. Este fenómeno generó un debate en el ámbito digital chileno, donde se advirtió sobre el uso de la IA en campañas de desinformación, resaltando cómo las herramientas de generación de imágenes, audio y video pueden amplificar situaciones de crisis y distorsionar la percepción pública de los hechos de seguridad.
Desde la perspectiva chilena, la muerte de Oseguera Cervantes y la posterior propagación de información falsa se interpretan como un caso significativo en el contexto de la seguridad digital y la verificación de información en Latinoamérica. La combinación de un evento de gran impacto, como la muerte de un líder del narcotráfico, junto con la circulación masiva de contenido generado por IA, ha abierto un debate sobre los retos que enfrentan los medios de comunicación, las autoridades y los ciudadanos en la lucha contra la desinformación tecnológica.

