La actriz Ignacia Baeza reveló que fue víctima de un abuso sexual durante un periodo en el que se sometía a un tratamiento de fertilidad. Este impactante testimonio fue compartido en el podcast Elige a tu vieja ¿Cómo quieres ser?, donde la protagonista de la teleserie Pacto de Sangre narró los detalles de esta experiencia traumática.
En su relato, Ignacia Baeza recordó que estaba en un momento delicado de su vida, intentando concebir. “Yo estaba tratando de tener hijos, me hice un tratamiento de fertilidad, y era un momento sensible para mí”, comentó. La actriz también habló sobre su vida amorosa actual, mencionando su relación con una novelista, a quien admira y con quien colabora creativamente.
Baeza explicó cómo conoció a un iriólogo, quien se encontraba cerca del parque de diversiones Fantasilandia. “Me dieron este dato de un iriólogo, y yo voy donde este iriólogo”, relató. Al llegar, notó que la consulta era inusual y poco profesional. “Entré y me pareció rara esta consulta, todo un poco chanta y te saca una foto al ojo. Y ese ojo lo pone como en una pantalla gigante y se ve”, describió.
El iriólogo le aseguró que tenía un problema con su chakra sexual y que debía trabajar en ello. “Me dijo que tenía que entrar a trabajar este chakra”, recordó. En un momento de vulnerabilidad, Baeza se dejó llevar por la situación. “Me acosté en una camilla, me hizo sacarme la ropa y me toqueteó. Yo estaba tan sensible que dije ‘bueno, si tengo que pasar por esto, lo hago, nomás’”, confesó.
Tras la consulta, la actriz se sintió profundamente afectada y reflexionó sobre lo ocurrido. “Cuando salí de ahí, salí muy afectada y dije ‘cresta, qué hice’”, expresó. Posteriormente, al hablar con su pareja de ese momento, recibió la dura realidad: “me dijo ‘esto es un abuso, Ignacia, tú estás loca de la cabeza’”. Con el tiempo, Baeza se enteró de que otras mujeres también habían sido víctimas del mismo individuo.
Este testimonio de Ignacia Baeza pone de relieve la importancia de la concienciación sobre el abuso y la vulnerabilidad que pueden experimentar las personas en situaciones delicadas, como lo es el deseo de ser madre.

