Un amplio operativo policial en Seúl resultó en la detención del destituido presidente Yoon Suk Yeol, quien se encontraba en su residencia presidencial. La acción fue llevada a cabo por aproximadamente 3.000 agentes de la policía, quienes respondieron a una orden judicial emitida por un tribunal de la capital surcoreana. Esta orden fue solicitada por la Oficina de Investigación de la Corrupción de Funcionarios de Alto Rango (CIO), en relación con la aplicación irregular de la ley marcial por parte del exgobernante de 64 años, líder del Partido del Poder Popular (PPP).
Detalles del operativo
El operativo policial se llevó a cabo después de que un intento previo de detención en enero fracasara debido a la resistencia de los guardias de la residencia presidencial. En esta ocasión, los agentes rodearon la zona y lograron superar la seguridad que protegía a Yoon Suk Yeol. La CIO busca interrogar al exmandatario sobre su conducta al implementar la ley marcial, lo que ha generado un gran interés mediático y político en el país.
Confrontación en la residencia presidencial
Durante el inicio del procedimiento, el Servicio de Seguridad Presidencial (PSS) bloqueó los accesos a la residencia, impidiendo el paso a los agentes de policía y a los investigadores de la CIO. En el interior, se encontraban legisladores del PPP y los abogados de Yoon Suk Yeol, lo que complicó aún más la situación. Este segundo intento de captura estuvo marcado por la confrontación entre los policías y los funcionarios de la agencia anticorrupción.
Desarrollo de la detención
Según reportes de la Agencia Yonhap, alrededor de las 10:30 horas de la mañana del miércoles, los agentes de la CIO lograron ejecutar la orden de detención. Las imágenes transmitidas por la televisión local mostraron un convoy de vehículos saliendo de la residencia presidencial, lo que indica el traslado del exmandatario hacia la agencia para llevar a cabo su interrogatorio formal, conforme a lo estipulado en la orden judicial.

